Las fuerzas y cuerpos de seguridad registraron en 2024 un total de 464.801 ciberdelitos, un 1,6% menos que el año anterior, marcando el primer descenso de este tipo de criminalidad en España. Según el informe anual del Ministerio del Interior, más de 350.700 personas fueron víctimas, principalmente de estafas con tarjetas de crédito, débito y cheques de viaje.
Del total de ciberdelitos, casi nueve de cada diez (412.850) correspondieron a fraudes informáticos. A pesar de la disminución de estas estafas (-3,5%) y de los delitos sexuales en línea (-7%), se registraron aumentos significativos en otros tipos de ciberdelitos: falsificaciones en Internet (+28,7%), acceso e interceptación ilícita de datos (+32%), delitos contra la propiedad industrial e intelectual (+94%) y amenazas y coacciones (+1,5%).
El perfil mayoritario del ciberdelincuente es un hombre (72%) de entre 18 y 25 años (23,6%), en su mayoría de nacionalidad española (76,2%). Geográficamente, la Comunidad de Madrid, Barcelona y València concentran un tercio de los casos.
En cuanto a las víctimas, el 51,2% son hombres, y la franja de edad más afectada es la de 26 a 40 años. Las estafas bancarias fueron las más frecuentes, afectando a 148.292 personas. La distribución de ciberdelitos se mantiene relativamente estable a lo largo del año, con enero como el mes más crítico (48.585 casos) y agosto el de menor incidencia (34.318).
El informe también recoge los ciberincidentes en operadores críticos, que registraron 160 ataques, un aumento del 97,5 % respecto a 2023. Los sectores más afectados fueron Transportes (37,5%), Sistema Financiero y Tributario (17,5%) y Energía (14,4%), principalmente mediante ataques de disponibilidad y compromiso de la información.
El Ministerio del Interior resalta que, pese a la disminución general de la ciberdelincuencia, la sofisticación de los ataques y la vulnerabilidad de sectores estratégicos requieren un fortalecimiento continuo de la ciberseguridad en España.






