El informe establece que el oleaje se encuentra anormal, acompañado de vientos moderados a fuertes, lo que representa un riesgo para las frágiles, pequeñas y medianas embarcaciones.
En la costa Atlántica, desde isla Saona hasta Cabo Francés Viejo, en la provincia María Trinidad Sánchez, las autoridades dispusieron que este tipo de embarcaciones deben permanecer en puerto. Mientras tanto, el resto de las naves podrá operar con precaución, manteniéndose cerca del perímetro costero.
De igual forma, en la costa Caribeña, desde Playa Paraíso, en Barahona, hasta isla Beata, en Pedernales, se ordenó a las embarcaciones pequeñas no zarpar. En las demás áreas del litoral sur se recomienda navegar con cautela y evitar internarse mar adentro.
La medida se adopta en virtud de lo establecido en la Ley 147-02 sobre Gestión de Riesgos, con el objetivo de prevenir incidentes y salvaguardar vidas humanas ante las condiciones adversas en el mar.











