Santo Domingo.- Aunque muchas personas los consideran temporales, los dientes de leche desempeñan un papel fundamental en el desarrollo de los niños, ya que influyen en la masticación, el habla y el espacio necesario para la correcta erupción de los dientes permanentes.
Especialistas en salud bucal infantil advierten que la higiene oral debe comenzar desde los primeros meses de vida y mantenerse de forma constante para prevenir caries y otras complicaciones que pueden afectar la dentadura definitiva.
Las recomendaciones indican que, una vez aparece el primer diente generalmente alrededor de los seis meses de edad, los padres deben iniciar el cepillado con un cepillo de cerdas suaves y una pequeña cantidad de pasta dental con flúor, adaptada a la edad del niño.
De acuerdo con guías de la American Academy of Pediatrics, la caries en los dientes de leche puede progresar rápidamente debido a que su esmalte es más delgado que el de los dientes permanentes. Además, la pérdida prematura de una pieza dental puede alterar el crecimiento y la alineación de los dientes definitivos.
Los expertos recomiendan realizar el cepillado al menos dos veces al día, especialmente antes de dormir, evitando el consumo de alimentos o bebidas azucaradas después de la higiene nocturna.
También aconsejan utilizar pasta con flúor en cantidades reducidas: una porción similar a un grano de arroz hasta los tres años y del tamaño de una arveja a partir de esa edad.
Otro de los principales factores de riesgo para la aparición de caries tempranas es el uso de mamaderas durante la noche.
Los especialistas explican que la leche, las fórmulas y los jugos contienen azúcares que permanecen en la boca mientras disminuye la producción de saliva durante el sueño, favoreciendo el deterioro dental.
Asimismo, recomiendan limitar el consumo frecuente de alimentos azucarados y promover el consumo de agua entre comidas para proteger el esmalte dental.
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Las guías clínicas también destacan la importancia de realizar una primera consulta odontológica en edades tempranas, incluso antes de que aparezcan molestias, con el fin de evaluar riesgos, orientar a los padres y prevenir problemas futuros.
Investigaciones recientes también han encontrado que la lactancia materna exclusiva durante los primeros meses de vida puede contribuir a reducir el riesgo de caries en la primera infancia, aunque advierten que las tomas nocturnas prolongadas después de la erupción dental pueden aumentar la probabilidad de desarrollar esta enfermedad.
Los especialistas coinciden en que la prevención temprana y la creación de hábitos saludables desde la infancia son determinantes para garantizar una adecuada salud bucal a largo plazo.







