SANTO DOMINGO OESTE, RD.- El pastor evangélico Johan Manuel Castillo Ortega fue sentenciado a diez años de cárcel por el Cuarto Tribunal Colegiado de Santo Domingo Oeste, tras ser declarado culpable de agredir sexualmente a múltiples niñas y adolescentes en el municipio de Los Alcarrizos.
La decisión del tribunal también incluye una multa de cien mil pesos a favor del Estado dominicano y una indemnización de un millón de pesos que deberá ser distribuida entre las víctimas afectadas por sus acciones.
Las pruebas presentadas por los fiscales Sugely Valdez, Francheska Alcántara y Nicasio Pulinario del Ministerio Público fueron determinantes para establecer la culpabilidad de Castillo Ortega.
Durante el juicio, se demostró cómo el pastor se valió de su posición de autoridad religiosa para perpetrar los abusos contra al menos seis jóvenes, quienes se congregaban en la iglesia donde él predicaba.
Según la investigación liderada por la fiscal Olivia Sosa, Castillo Ortega aprovechaba momentos de vulnerabilidad para acosar, agredir e intimidar a sus víctimas, llegando incluso a realizar tocamientos indebidos.
El modus operandi del condenado también incluía agresiones sexuales a menores que visitaban su hogar con sus hijas, a quienes mostraba material pornográfico, exhibía sus genitales y realizaba insinuaciones de carácter sexual.
De las seis víctimas, dos eran menores de edad al momento de los hechos, mientras que las cuatro restantes actualmente son adultas, dos de ellas alcanzando la mayoría de edad durante el transcurso del proceso judicial.
Un testimonio particularmente impactante fue el de una de las víctimas adultas, quien denunció haber sido agredida por Castillo Ortega cuando apenas tenía siete años.
El tribunal, compuesto por los jueces Julio de Los Santos Morla, Sandra Josefina Cruz Rosario y Clara Yoselin Rivera Franco, acogió en su totalidad la solicitud de la Fiscalía de Santo Domingo Oeste.
Además de la pena de prisión y las compensaciones económicas, se ratificó que Johan Manuel Castillo Ortega deberá continuar cumpliendo su condena en el Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR) Najayo Hombres, ubicado en la provincia de San Cristóbal.











