REDACCIÓN INTERNACIONAL.- La expresidenta de Argentina Cristina Fernández de Kirchner fue condenada la tarde de este martes 6 de diciembre a seis años de prisión por el delito de administración fraudulenta durante los 12 años que gobernaron ella y su difunto marido, el expresidente Néstor Kirchner (2003-2015). La condena incluye la inhabilitación perpetua de ejercer cargos públicos.
Un panel de tres jueces decidió el veredicto en el caso. La Fiscalía acusaba a la vicepresidenta de adjudicar de manera fraudulenta contratos de obras públicas entre 2007 y 2015. El esquema de sobornos, según la acusación, ocurrió en la provincia de Santa Cruz durante los 12 años en los que los Kirchner estuvieron en el poder.
Además, la expresidenta, en sus primeras declaraciones tras recibir el fallo, acusó a los fiscales del caso de «mentir (…) Esta condena no es una condena por las leyes de la Constitución».
«Esto es un Estado paralelo y mafia judicial, y la confirmación de una mafia que está fuera de lo judicial y que afecta a los argentinos lo tuvimos este fin de semana», dijo Fernández, en referencia a la publicación de chats de cuatro jueces, entre ellos uno de los que instruyó su causa, y un viaje donde también mencionó al jefe de los







