Santiago, RD. – A cuatro meses del fallecimiento de su hija Yaslin Isabella Graciano de la Cruz, un bebé de apenas tres meses y tres semanas, Juan Graciano viajó desde Santiago hasta Santo Domingo para denunciar lo que califica como una presunta negligencia que habría provocado la muerte de su hija en un centro de acogida.
El padre relató que entregó a la menor con vida y que ese mismo día recibió la devastadora noticia de su fallecimiento. La niña fue encontrada con vómitos por la boca y la nariz y, según Graciano, pudo reconocerla gracias a una mancha en la barriga que coincidía con una que él tiene en la espalda.
Según el testimonio de Graciano, la niña fue retenida en el centro presuntamente porque él no había enviado pañales ni leche, situación que inició una cadena de negligencias que terminó en la tragedia. “Entregué a mi hija viva y me la devolvieron muerta”, declaró con la voz quebrada.
La menor fue trasladada al centro de acogida Red de Misericordia, cuya directora es Olga María Nová Fernández de Arocha, y quedó bajo el cuidado de la cuidadora Johanny Altagracia Rosa. Ninguna de ellas, según el padre, ha dado la cara hasta ahora.
Graciano asegura que la decisión de enviar a su hija al centro ocurrió luego de que la magistrada de Niños, Niñas y Adolescentes, Yorlin Lissett Vásquez Castro, retirara a la menor del cuidado de su abuela sin una orden de fiscal. El caso también involucra a la encargada de la Oficina Regional Cibao Norte en Santiago de los Caballeros, Licda. Natividad Rodríguez, quien tampoco ha ofrecido explicaciones, según Graciano.
Con la esperanza de obtener respuestas, Juan Graciano se presentó en la Procuraduría General de la República, donde sostuvo una reunión con el procurador adjunto, Wilson Camacho, solicitando una investigación profunda sobre la muerte de su hija. El padre enfatizó que espera que se esclarezcan las responsabilidades de todos los involucrados y que el caso no quede impune.
El hombre, que asegura nunca haber tenido conflictos con la ley y se realizó un doping para demostrar que no consume drogas ni vicios, declaró que su único objetivo es obtener justicia y respuestas claras. “La justicia debe ser igual para todos; cada quien que cometa un hecho debe asumir las consecuencias”, afirmó.
Juan Graciano también hizo un llamado directo al presidente de la República y al gobierno para que tomen cartas en el asunto, recordando que se destinan más de 12 millones de pesos a centros de acogida, donde, según su denuncia, se están dejando morir niños.
Hasta ahora, el caso no ha registrado detenciones ni responsables, y la familia exige que se investigue a fondo para que la muerte de Yaslin Isabella Graciano de la Cruz no quede impune.







