El consumo mundial de electricidad continuará acelerándose en los próximos años y crecerá a un ritmo medio anual del 3,6% entre 2026 y 2030, según el informe sobre electricidad publicado este viernes por la Agencia Internacional de la Energía (AIE). Esta cifra representa un aumento significativo frente al 2,8% registrado en la década pasada y confirma una tendencia de mayor electrificación a escala global.
De acuerdo con la AIE, tras moderarse al 3% en 2025 luego del 4,4% alcanzado en 2024, la demanda eléctrica volverá a repuntar impulsada principalmente por el crecimiento de la actividad industrial, la expansión de los vehículos eléctricos, el uso de sistemas de refrigeración y el desarrollo de centros de datos. En este contexto, el consumo de electricidad crecerá al menos 2,5 veces más rápido que el conjunto del consumo energético mundial.
China concentrará cerca del 50% del aumento de la demanda global hasta 2030, con un crecimiento anual estimado del 4,9%, aunque por debajo del 6,5% registrado en la década anterior. India y el sudeste asiático emergerán como nuevos motores del consumo, con incrementos del 6,4% y 5,3% respectivamente. En economías desarrolladas, la demanda también aumentará, a un ritmo anual del 2% en Estados Unidos y del 2,3% en la Unión Europea.
En cuanto a la generación, las energías renovables y la nuclear ganarán peso y representarán cerca del 50% de la producción eléctrica mundial a comienzos de la próxima década, frente al 43% en 2025. En 2025, las renovables igualaron por primera vez a la generación a carbón y superaron un tercio del total, impulsadas principalmente por la energía solar fotovoltaica, que aportará más del 60 % de la nueva capacidad hasta 2030.
Pese a este avance, el carbón seguirá siendo la principal fuente individual de generación eléctrica en 2030, aunque su participación descenderá del 34% al 27%. El gas natural mantendrá un crecimiento moderado, mientras que la energía nuclear aumentará especialmente en China, donde la incorporación de nuevos reactores elevará su producción anual en torno al 6%.
La AIE advirtió que este fuerte aumento de la demanda, junto con una mayor dependencia de fuentes sujetas a las condiciones meteorológicas, exige una rápida expansión de las redes eléctricas y de los sistemas de almacenamiento y flexibilidad, como las baterías. Actualmente, más de 2.500 gigavatios en proyectos de renovables, almacenamiento e instalaciones intensivas en consumo eléctrico permanecen paralizados en el mundo por falta de conexiones a la red.











