Santo Domingo, R.D. – A cuatro días de la tragedia ocurrida en el centro de entretenimiento Jet Set, el dolor y la desesperación continúan apoderándose de decenas de familias que permanecen a las afueras del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), bajo la lluvia y en condiciones precarias, a la espera de información sobre sus seres queridos.
En medio de carpas improvisadas por las autoridades, los dolientes han expresado su inconformidad ante la lentitud del proceso de entrevistas e identificación de víctimas. Las críticas se centran en la falta de agilidad y en lo que consideran una priorización mediática hacia las figuras públicas involucradas, dejando en segundo plano a empleados, personal de seguridad y asistentes al evento que también perdieron la vida.
Una madre, entre lágrimas, clamaba por la entrega de los restos del padre de su hija. “Solo queremos despedirnos y darle cristiana sepultura”, expresó visiblemente afectada.
Los familiares también han señalado directamente a Antonio Espaillat como principal responsable de lo ocurrido, exigiendo una investigación profunda y transparente sobre las condiciones en que se desarrolló el evento que terminó en tragedia.
Para facilitar el proceso de reconocimiento, las autoridades han instalado pantallas informativas y han organizado la entrada por grupos familiares. No obstante, la tensión y el dolor se mantienen en el ambiente.
Según el último informe oficial, las labores de búsqueda concluyeron este jueves. Hasta el momento, se han identificado 221 personas fallecidas y 189 personas han sido rescatadas.
La nación continúa en duelo, a la espera de respuestas y justicia para todas las víctimas, sin distinción.
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