REDACCIÓN.- Cada 21 de diciembre se conmemora el Día Mundial de la Meditación, una práctica ancestral que hoy cuenta con amplio respaldo científico por sus beneficios en la salud mental, emocional y física.
Según la Mayo Clinic, dedicar incluso unos pocos minutos diarios a la meditación puede ayudar a recuperar la calma y la paz interior, reduciendo el estrés y mejorando el bienestar general.
Por su parte, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) define la meditación como una práctica que consiste en centrar la atención en el momento presente y que, aunque tiene raíces espirituales y religiosas, se ha convertido en una herramienta universal para la salud mental.
El neurólogo Claudio Waisburg, médico neurocientífico y director del Instituto Soma, explicó que los efectos de la meditación son especialmente consistentes a nivel mental y emocional.
“Disminuye el estrés percibido, mejora la ansiedad y los síntomas depresivos en magnitud pequeña a moderada, favorece la regulación emocional y reduce la rumiación”, señaló.
Beneficios físicos y mentales respaldados por la ciencia
Diversos estudios han demostrado que la meditación puede contribuir a:
Reducir la presión arterial en algunas poblaciones.
Complementar el tratamiento del dolor crónico.
Mejorar la función cognitiva.
Aumentar la materia gris cerebral.
Disminuir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Investigaciones publicadas en Frontiers in Human Neuroscience y por la Escuela de Medicina Icahn del Monte Sinaí confirmaron cambios positivos en áreas cerebrales como la amígdala y el hipocampo, claves para la regulación emocional y la memoria.
La Asociación Americana del Corazón también reconoce que la meditación ayuda a frenar el envejecimiento cognitivo y a modular la respuesta al dolor.
Meditación y sueño: una aliada contra el insomnio
El doctor Waisburg destacó que la meditación es una herramienta eficaz contra el insomnio moderno, ya que reduce la hiperactivación mental y favorece el sistema nervioso parasimpático, asociado al descanso y la reparación del cuerpo.
Ensayos clínicos muestran mejoras significativas en la calidad del sueño cuando se practica mindfulness de forma regular, como estrategia no farmacológica complementaria a la higiene del sueño.
No es “dejar la mente en blanco”
La psicóloga Gisela Moya, instructora de yoga, aclaró que la meditación no implica dejar la mente vacía. “Es un entrenamiento mental. Meditar cinco minutos diarios funciona como un recreo de calidad que baja las revoluciones y mejora la claridad”, explicó.
Practicar 30 minutos diarios, en cambio, puede generar cambios estructurales: mayor equilibrio neuroquímico, mejor concentración y menor reactividad emocional.
Cómo empezar a meditar
Los especialistas recomiendan comenzar con 5 minutos diarios, en un espacio cómodo, enfocando la atención en la respiración. La regla de oro es la constancia: mejor poco y diario que mucho y esporádico.
Existen múltiples técnicas, entre ellas:
Mindfulness o atención plena
Meditación guiada
Meditación con mantra
Visualización
Meditación trascendental
Metta bhavana, enfocada en la compasión
La evidencia científica respalda que la meditación es una herramienta eficaz para reducir el estrés, mejorar la salud mental y promover un mayor equilibrio entre cuerpo y mente.











