Nueva York. – La Diócesis de Brooklyn, en Nueva York, planea resolver unas 1,100 demandas por abuso sexual que aún tiene pendientes, tras haber pagado en los últimos años 100 millones de dólares a 500 víctimas, informó el obispo Robert Brennan.
“La Diócesis tiene la intención de buscar una resolución global de los aproximadamente 1,100 casos restantes. Nos esforzaremos por resolver con celeridad todas las reclamaciones con fundamento y evitar la pérdida de tiempo, los gastos y la tensión emocional que los juicios individuales causarían a las víctimas-sobrevivientes”, señaló Brennan en una carta publicada el jueves.
Según la Diócesis, el 90% de los casos ocurrieron en las décadas de 1960 y 1970 y fueron presentados bajo la Ley de Víctimas Infantiles de 2019 (Child Victims Act – CVA) de Nueva York, que eliminó el plazo de prescripción para procesar delitos de abuso sexual infantil y aumentó de 23 a 55 años la edad para presentar demandas civiles contra personas o instituciones vinculadas al abuso.
El programa de compensación de la Diócesis comenzó en 2017 y ya ha destinado 100 millones de dólares a 500 supervivientes de abusos. Brennan agregó que los abogados de la Diócesis han conversado con los representantes legales de los demandantes restantes para iniciar acuerdos y acelerar el proceso.
Además, indicó que la Diócesis ha recortado gastos y está reservando fondos considerables, colaborando con aseguradoras para obtener recursos adicionales que permitan indemnizar a las víctimas. En su carta, Brennan reiteró las disculpas a todas las víctimas y expresó su esperanza de que “una acción justa e integral” impulse el proceso de sanación.
Este mes, Ronald Aldon Hicks asumió como el 11er Arzobispo de Nueva York, en sustitución del cardenal Timothy Dolan, quien se retiró tras 16 años en el cargo. La arquidiócesis de Nueva York, la segunda más grande de Estados Unidos después de Los Ángeles, cubre tres condados de NYC (Manhattan, El Bronx y Staten Island) y otros en los suburbios, con aproximadamente 480 parroquias y más de 2 millones de feligreses.






