Ternópil, Ucrania – Un devastador ataque ruso en la madrugada del miércoles dejó 26 muertos, incluidos tres niños, y mantiene a 22 personas desaparecidas en Ternópil, ciudad del oeste de Ucrania. El bombardeo destruyó un edificio residencial y afectó a cientos de familias, mientras rescatistas y voluntarios trabajan sin descanso entre los escombros.
Más de 230 socorristas de nueve regiones buscan sobrevivientes de manera manual, mientras miles de habitantes desplazados encuentran refugio en carpas de emergencia. El ataque no fue aislado: Rusia lanzó 476 drones y 48 misiles en varias regiones, impactando infraestructuras energéticas, de transporte y residenciales.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, expresó su gratitud a los equipos de rescate, mientras la comunidad enfrenta la destrucción, el luto y la incertidumbre. La ONU denunció los ataques contra civiles, mientras Moscú negó haber atacado deliberadamente objetivos residenciales.
La búsqueda de los desaparecidos continúa, en medio de la solidaridad y la resiliencia de los habitantes de Ternópil, quienes intentan sobreponerse a la tragedia mientras esperan apoyo internacional adicional, sobre todo con la llegada del invierno.











