Washington. — El Gobierno federal de Estados Unidos entró este sábado en un cierre técnico parcial de varias agencias, a la espera de que la Cámara de Representantes vote el próximo lunes un acuerdo presupuestario alcanzado entre el Congreso y la Casa Blanca, con el respaldo del presidente Donald Trump.
El parón administrativo se produjo tras la medianoche, luego de que la Cámara Alta aprobara el viernes un paquete de medidas de financiación que no pudo ser ratificado de inmediato por la Cámara de Representantes, cuyo calendario legislativo prevé retomar sesiones el lunes.
El proyecto contempla la aprobación de cinco iniciativas de asignaciones presupuestarias y una extensión temporal de dos semanas conocida como resolución de continuidad para mantener sin cambios la financiación del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), una de las agencias más controvertidas del actual debate.
Las tensiones se intensificaron luego de que el DHS enfrentara enmiendas en el Senado, en medio de cuestionamientos por un operativo migratorio en Mineápolis, donde dos personas murieron tras ser baleadas por agentes de inmigración, hecho que provocó protestas masivas y reavivó el debate sobre el accionar de la agencia.
Debido a la falta de aprobación definitiva, agencias federales como el Pentágono y el Servicio de Impuestos Internos (IRS) suspendieron temporalmente operaciones, mientras se espera que el Congreso destrabe la situación en los próximos días.
El Comité de Reglas de la Cámara de Representantes tiene previsto reunirse este domingo para preparar la votación del lunes, la cual requerirá una mayoría calificada de dos tercios y un respaldo significativo de legisladores demócratas.
No obstante, el panorama legislativo sigue siendo complejo. Mientras algunos republicanos se oponen a cualquier modificación del presupuesto previamente aprobado para el DHS, los demócratas insisten en reforzar los mecanismos de fiscalización sobre esa agencia, aunque han manifestado su disposición a respaldar los otros cinco proyectos incluidos en el paquete.
La inmigración se ha convertido en el eje central del desacuerdo. Legisladores demócratas exigen medidas como el fin de las patrullas migratorias itinerantes, mayores controles judiciales para los allanamientos, la prohibición del uso de máscaras por parte de agentes y la obligación de portar identificación visible y cámaras corporales. En contraste, los republicanos buscan endurecer las políticas migratorias y avanzar contra las denominadas “ciudades santuario”.
De lograrse un consenso en la Cámara Baja, el paquete de financiación sería enviado al presidente Trump para su promulgación, lo que pondría fin de inmediato al cierre gubernamental.
Los cierres técnicos de fin de semana son relativamente comunes en Estados Unidos y suelen tener un impacto limitado. Este episodio dista del cierre ocurrido en 2025, que se extendió por más de 43 días y se convirtió en el más prolongado de la historia del país.







