Según detalló la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), las medidas afectan a una persona de nacionalidad india, a ocho buques que operan bajo banderas de San Marino, Panamá y Camerún, y a 16 empresas relacionadas con los sectores petrolero y energético iraní.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó: “Desde la Administración Trump no permitiremos que el Gobierno iraní aumente sus ingresos petroleros con el fin de reconstituir sus fuerzas armadas y capacidades militares”.
Las recientes sanciones se enmarcan en los esfuerzos de Estados Unidos por limitar los ingresos de Irán derivados de las exportaciones de petróleo con un bloqueo a los puertos controlados por el régimen persa, mientras continúan las negociaciones diplomáticas para reducir las tensiones bilaterales y regionales.
Washington también advirtió que impondrá sanciones a cualquier país, empresa o individuo que colabore con Irán en la creación de peajes para buques que transiten el estrecho de Ormuz, en alusión a los vínculos al régimen y el gobierno omaní. El anuncio fue realizado Bessent tras la confirmación de que funcionarios iraníes mantienen negociaciones con Omán destinadas a establecer un nuevo sistema de control y cobro en esa zona marítima.
“El Gobierno de Estados Unidos no tolerará ningún esfuerzo por imponer un sistema de peajes en el estrecho de Ormuz”, afirmó Bessent en un mensaje publicado en la red social X.
El funcionario sostuvo que Omán “debería saber” que Washington aplicará “medidas agresivas” frente a cualquier actor que facilite esos cobros, ya sea “directa o indirectamente”. “Cualquier socio dispuesto a ello será sancionado”, reiteró el jefe del Tesoro norteamericano.
Luego, Bessent reveló que mantuvo una conversación telefónica con el embajador omaní, quien le aseguró que “no hay planes para imponer un peaje en el estrecho”. Según el responsable del Tesoro, ambos funcionarios coincidieron en la importancia de preservar las “buenas relaciones” bilaterales que Estados Unidos y Omán mantienen desde hace dos siglos.
“Quiere que estas relaciones duren otros 200 más y, como saben, le dije que (el peaje) era impensable y que no quería arriesgarse a que ni los ciudadanos omaníes ni las instituciones financieras omaníes fueran sancionados”, explicó el titular de la cartera.
Las advertencias de Bessent, se produjeron poco después de que el presidente estadounidense Donald Trump endureciera su discurso respecto de Omán durante una reunión de gabinete en la Casa Blanca. Consultado sobre la posibilidad de un acuerdo temporal que habilite a Irán y Omán a gestionar juntos el tránsito en Ormuz, Trump respondió: “No, el estrecho va a estar abierto para todo el mundo”.
El mandatario estadounidense añadió: “Son aguas internacionales y Omán se comportará como todos los demás o tendremos que hacerlos volar por los aires”. Estas declaraciones se suman a la presión ejercida por Estados Unidos para disuadir cualquier intento de imponer restricciones en una de las rutas marítimas más relevantes para el comercio global de petróleo.
El jueves también estuvo marcado también por la confirmación de la Casa Blanca sobre un principio de acuerdo para extender la actual tregua e iniciar la reapertura de Ormuz, vía marítima estratégica para el flujo de hidrocarburos a nivel mundial. Además, las partes asumieron el compromiso de iniciar conversaciones sobre el programa nuclear iraní, aunque este aspecto no fue confirmado ni por el presidente estadounidense ni por las autoridades de Teherán.







