Madrid.– España registrará en 2026 más de 300.000 nuevos diagnósticos de cáncer, una cifra inédita hasta ahora, lo que supone un incremento del 2% respecto al año anterior, según las estimaciones presentadas por la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Del total de casos previstos, alrededor de 8.000 afectarán a jóvenes de entre 20 y 39 años, principalmente por tumores de mama y tiroides.
El informe Las cifras del cáncer en España 2026, elaborado por SEOM en colaboración con la Red Española de Registros de Cáncer (Redecan), estima que este año se alcanzarán 301.884 nuevos casos, impulsados por factores como el envejecimiento de la población, el crecimiento demográfico, una mayor detección precoz y la persistencia de factores de riesgo evitables ligados a los hábitos de vida.
Los tumores más frecuentes seguirán siendo los de colon y recto, con más de 44.000 casos, seguidos del cáncer de mama, que superará los 38.000 diagnósticos, y el cáncer de pulmón, con cerca de 35.000 nuevos casos.
Pese al aumento de la incidencia, los expertos destacan un dato positivo: la supervivencia al cáncer se ha duplicado en los últimos 40 años, gracias a los avances en diagnóstico y tratamiento. En este sentido, el presidente de SEOM, Javier de Castro, llamó a “no generar alarma” y a reforzar el autocuidado y la prevención, subrayando que la práctica regular de ejercicio físico puede reducir hasta en un 30% el riesgo de desarrollar la enfermedad.
Especial preocupación genera el crecimiento sostenido de casos en adultos jóvenes, una tendencia observada desde hace décadas y que, aunque representa cifras absolutas bajas, apunta a un cambio epidemiológico. Los especialistas señalan como posibles factores la obesidad, dietas poco saludables, alteraciones de la microbiota y el uso excesivo de antibióticos, aunque insisten en la necesidad de más investigación.
En cuanto a la mortalidad, el cáncer de pulmón continúa siendo el más letal en España y, por primera vez, se consolida como la principal causa de muerte oncológica en mujeres, superando al de mama, una evolución que los expertos vinculan al impacto tardío del tabaquismo femenino.
Los especialistas coinciden en que cerca de un tercio de las muertes por cáncer podrían evitarse actuando sobre factores de riesgo como el tabaco, el alcohol, el sedentarismo y una alimentación inadecuada, por lo que reiteran el llamado a reforzar las políticas de prevención y la participación en los programas de cribado existentes.






