Washington — La Administración de Estados Unidos permitirá que México continúe suministrando petróleo a Cuba, a pesar de las amenazas previas del presidente Donald Trump de cortar el crudo hacia la isla, informó el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, en una entrevista con CBS News.
Según Wright, la política de Washington es no bloquear los envíos desde México, incluso cuando Trump había declarado públicamente que “no habrá más petróleo ni dinero para Cuba: cero”. Funcionarios estadounidenses aclararon que el objetivo no es provocar un colapso en la isla, sino ejercer presión para que el gobierno cubano abandone su sistema comunista.
La decisión se produce en un contexto de vulnerabilidad energética para Cuba tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, principal proveedor de petróleo hasta 2025. México se convierte así en un socio clave para garantizar el suministro de crudo, aunque no se han divulgado los detalles sobre los volúmenes o acuerdos contractuales.
Por su parte, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, ha señalado que actualmente no existen negociaciones con Estados Unidos más allá de asuntos migratorios, mientras que la mandataria mexicana, Claudia Sheinbaum, se ha ofrecido como intermediaria para facilitar la comunicación entre ambos países.
La postura estadounidense refleja un enfoque diplomático complejo: mantener la presión política sobre Cuba sin comprometer completamente los recursos energéticos esenciales para la población.











