Durante 2025, más de 40.000 trabajadores originarios de la provincia argentina de Misiones se radicaron en Brasil, obteniendo el Cadastro de Pessoa Física (CPF) que les permite trabajar y acceder a servicios en el país vecino. La cifra, significativamente superior a los promedios de años anteriores, refleja la crisis del sector yerbatero local y la migración forzada de mano de obra rural.
El éxodo se vincula a la desregulación de la yerba mate impulsada por el presidente Javier Milei, quien eliminó el precio mínimo y redujo las facultades del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM). Como resultado, los trabajadores enfrentan pagos reducidos por kilo de hoja verde, llegando a recibir casi la mitad de lo que corresponde.
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Muchos migrantes se establecen de manera temporal para cosechas de uva y manzana en localidades brasileñas como Pinto Bandeira, donde los salarios y beneficios son significativamente mejores. La secretaria general del Sindicato Único de Trabajadores Rurales (SUOR), Ana Cubilla, advirtió que familias completas venden sus viviendas en Misiones para radicarse permanentemente en Brasil, dejando vacíos importantes en la provincia.
A pesar de la crisis laboral interna, las exportaciones de yerba mate alcanzaron su mayor volumen histórico en 2025, con casi 58 millones de kilogramos enviados al exterior, un incremento del 32% respecto al año anterior. Sin embargo, el consumo interno todavía no ha logrado niveles récord, evidenciando un contraste entre los resultados comerciales y la situación de los productores y trabajadores locales.
El éxodo masivo de mano de obra misionera hacia Brasil pone de relieve los desafíos de regulación, precios y sostenibilidad del sector yerbatero, así como la necesidad de políticas que protejan a los pequeños productores y a los trabajadores rurales en Argentina.







