Washington. – La inflación interanual de Estados Unidos se mantuvo en 2,4 % en febrero, el mismo nivel registrado en enero, de acuerdo con datos publicados por la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS).
El informe indica que la inflación subyacente, que excluye los precios de energía y alimentos por su volatilidad, también se mantuvo estable en 2,5 %, en línea con las previsiones del mercado.
En términos mensuales, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró un aumento de 0,3 % en febrero, ligeramente superior al incremento de 0,2 % observado en enero. Por su parte, la inflación subyacente subió 0,2 % en comparación con el mes anterior, una décima menos que en enero.
Vivienda y alimentos impulsan los precios
Entre los componentes que más incidieron en el aumento mensual se encuentra el índice de vivienda, que creció 0,2 %, manteniéndose como el principal motor de la inflación en el país.
El precio de los alimentos subió 0,4 % en febrero, mientras que el costo de comer fuera del hogar aumentó 0,3 %.
El índice de energía también registró un incremento de 0,6 %, después de haber caído 1,5 % en enero. Este aumento estuvo impulsado principalmente por el encarecimiento del combustible para calefacción, que subió 11,1 % durante un mes marcado por bajas temperaturas en gran parte del país.
En términos interanuales, el componente energético avanzó 0,5 %, mientras que el de alimentos registró un aumento de 3,1 %.
Indicadores clave para la política monetaria
Otros rubros que experimentaron incrementos en febrero fueron la atención médica, la ropa, el mobiliario del hogar, las tarifas aéreas y la educación. En contraste, disminuyeron los precios en sectores como las comunicaciones, los vehículos usados, los seguros de automóviles y el cuidado personal.
Los datos de inflación, junto con las cifras de empleo y crecimiento económico, serán determinantes para las próximas decisiones de la **Reserva Federal sobre política monetaria, cuya reunión está prevista para el 17 y 18 de marzo.











