Las principales bolsas europeas registraron caídas superiores al 3% debido a la tensión generada por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y el temor a una interrupción del suministro de energía por el estrecho de Ormuz. Madrid perdió 2,34%, Milán 2,27%, Fráncfort 3,03%, París 3,01% y Londres 2,98%. El índice Euro Stoxx 50 cedió un 3,08%.
Los precios de la energía se dispararon: el gas natural subió un 28,53% hasta 55,71 dólares y el petróleo Brent avanzó 7,1%, alcanzando 83,3 dólares por barril. El crudo estadounidense subió a 76,3 dólares por barril. La preocupación principal es que el cierre de Ormuz afecte el flujo de petróleo y gas hacia Europa y Asia, generando presiones inflacionarias.
La crisis también afectó a Asia: el Kospi de Corea del Sur cayó 7,2%, el Nikkei 225 de Tokio 3,1%, Shanghái 1,4% y el Hang Seng 1,1%. Las aerolíneas japonesas sufrieron fuertes pérdidas, con Japan Airlines cediendo 6,4% y Korean Air 10,3%.
En Wall Street, los futuros mostraban descensos del 1,5% en el S&P 500 y 1,6% en el Dow Jones. Otros activos también se vieron afectados: el oro bajó 0,31% y la plata 3,79%, mientras que el bitcoin retrocedió 2,58%.
A pesar de la volatilidad, algunos analistas señalaron que los choques energéticos no derrumban automáticamente las bolsas a menos que sean severos y sostenidos, y los mercados esperan la publicación de la inflación preliminar en la eurozona correspondiente a febrero.







