Elegir un cable HDMI puede parecer una decisión simple, pero la versión adecuada puede marcar una diferencia importante en la calidad de imagen, sonido y rendimiento de tus dispositivos. La duda más común es si conviene optar por un HDMI 2.1 o si un HDMI 2.0 es suficiente.
La principal diferencia entre ambos estándares es el ancho de banda. El HDMI 2.1 alcanza hasta 48 Gbps, más del doble que el HDMI 2.0, lo que permite reproducir contenido en 8K a 60 Hz o 4K a 120 Hz. Esto lo convierte en una opción ideal para consolas de última generación como PlayStation 5 y Xbox Series X, especialmente para quienes buscan altas tasas de refresco y menor latencia en videojuegos.
Además, HDMI 2.1 incorpora tecnologías como VRR (Variable Refresh Rate), ALLM (Auto Low Latency Mode) y soporte para eARC, que permite transmitir audio sin comprimir hacia barras de sonido o sistemas de alta gama. Sin embargo, para aprovechar estas ventajas, tanto el televisor como la consola o PC deben contar con puertos compatibles con esta versión.
Por su parte, el HDMI 2.0 sigue siendo más que suficiente para la mayoría de los usuarios. Permite contenido en 4K a 60 Hz con soporte HDR y funciona perfectamente con consolas de generación anterior como PlayStation 4 o Nintendo Switch, además de dispositivos de streaming y televisores 4K convencionales. Su principal ventaja es el precio más accesible.
Antes de comprar, los expertos recomiendan verificar la compatibilidad de los equipos, la resolución y frecuencia que se desea utilizar, y considerar si se planea actualizar el televisor o la consola en el corto plazo. En muchos casos, pagar más por un HDMI 2.1 no aportará beneficios si los dispositivos no pueden aprovecharlo.
En definitiva, la elección no depende solo del costo, sino del uso real y de las capacidades técnicas de los equipos en casa.











