Santo Domingo.- El gobernador del Banco Central, Héctor Valdez Albizu, compartió su visión sobre los retos y las oportunidades que enfrenta la República Dominicana en un contexto global cada vez más incierto. En su análisis, destacó las tensiones comerciales, las políticas monetarias restrictivas y los cambios en la geopolítica mundial como factores que afectan la economía global.
Según Valdez Albizu, la economía mundial ha experimentado una desaceleración debido a los efectos de la pandemia de COVID-19 y la crisis inflacionaria exacerbada por la invasión rusa a Ucrania en 2022. Aunque las políticas monetarias restrictivas implementadas por Estados Unidos y Europa han logrado frenar la inflación, la reciente imposición de nuevos aranceles por parte del presidente Donald Trump ha generado aún más incertidumbre.
Estos aranceles incluyen un 25 % sobre importaciones de México y Canadá, un 20 % sobre productos chinos, y un 10 % sobre la energía proveniente de Canadá. Además, el aumento de los aranceles al acero podría encarecer productos esenciales como automóviles y alimentos enlatados, lo que ha provocado represalias comerciales y aumentado la volatilidad en los mercados globales.
Impacto en América Latina y la República Dominicana:
En medio de este panorama global, Valdez Albizu destacó que América Latina ha experimentado una depreciación generalizada de sus monedas. Sin embargo, la República Dominicana ha logrado mantener la estabilidad relativa de su tipo de cambio, gracias a su sólido desempeño económico y a la confianza de los inversionistas. En 2024, la depreciación del peso fue de solo 5.0 %, menor al promedio regional.
Además, el país cuenta con reservas internacionales de US$14,904.6 millones, lo que representa el 11.6 % del PIB y 5.4 meses de importaciones, superando los estándares recomendados por el FMI. Se espera que en 2025, la economía dominicana genere más de US$45,000 millones en divisas, provenientes de sectores clave como el turismo, las exportaciones y las remesas.
A pesar de los desafíos globales, la República Dominicana sigue destacándose como una de las economías más dinámicas de la región, con un crecimiento promedio del 5.0 % anual en las últimas dos décadas. En febrero de 2025, la inflación interanual se situó en 3.56 %, dentro del rango meta del Banco Central.
El sistema financiero del país también se mantiene sólido, con un índice de solvencia del 17.4 %, una rentabilidad sobre el patrimonio (ROE) del 23.2 % y un bajo índice de morosidad del 1.5 %. Estos indicadores reflejan la confianza del sector privado y de los inversionistas internacionales en la estabilidad del país.
Aprovechando oportunidades en el comercio internacional:
Las tensiones comerciales actuales podrían beneficiar a la República Dominicana, especialmente en el contexto del nearshoring, con empresas trasladando operaciones desde Asia hacia América Latina. La visita del secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, subrayó el interés por fortalecer las inversiones en zonas francas, manufactura y exploración de tierras raras.
El presidente Luis Abinader ha reiterado el compromiso del gobierno para continuar impulsando medidas que fomenten la inversión extranjera y mejoren la infraestructura del país. La clave será mantener la estabilidad macroeconómica, la seguridad jurídica y un entorno favorable para los negocios.
Asimismo, se espera que la economía dominicana crezca entre un 4.5 % y un 5.0 % en 2025, impulsada por el turismo, la manufactura, la agroindustria y los servicios financieros. El Banco Central reafirma su compromiso de garantizar la estabilidad de precios y fortalecer la confianza en el sistema económico del país, preparándolo para enfrentar los retos del entorno internacional.











