Tegucigalpa, Honduras.– Las autoridades de salud de Honduras mantienen vigilancia estricta tras el registro de 1.711 casos de dengue hasta la semana epidemiológica 10, de los cuales 23 corresponden a casos graves, según informó Homer Mejía, jefe de la Unidad de Vigilancia de la Salud de la Secretaría de Salud.
La preocupación central radica en que el serotipo 3 del virus, actualmente en circulación, está más asociado con formas graves de la enfermedad, aumentando el riesgo de complicaciones. Mejía explicó que este serotipo presenta altas probabilidades de generar dengue grave en quienes se contagian.
Los departamentos más afectados son Francisco Morazán, Choluteca, Cortés, Yoro, Santa Bárbara y Colón, donde la densidad poblacional y las condiciones ambientales favorecen la proliferación del mosquito Aedes aegypti, vector del dengue.
Las autoridades han reforzado la respuesta institucional mediante campañas de fumigación, jornadas de limpieza y programas educativos para eliminar criaderos de mosquitos. Sin embargo, destacan que la participación comunitaria es clave para la efectividad de estas acciones.
Se enfatiza la importancia del diagnóstico temprano, con síntomas como fiebre alta, dolor retroocular, malestar general y dolores musculares. Los signos de alarma incluyen dolor abdominal intenso, vómitos persistentes y disminución en la frecuencia urinaria. Ante cualquier síntoma, se recomienda acudir inmediatamente a un centro de salud y evitar la automedicación, especialmente con aspirina.
Entre las medidas preventivas recomendadas por la Secretaría de Salud se encuentran eliminar los recipientes con agua estancada, como llantas, botellas o baldes, así como mantener tapados los depósitos de agua y limpiar canaletas y patios. Además, se sugiere usar repelente y mosquiteros, especialmente en las zonas más afectadas, y administrar sales de rehidratación oral y acetaminofén bajo supervisión médica para controlar la fiebre, garantizando así la seguridad de las personas ante posibles contagios.
Las autoridades recuerdan que el dengue puede intensificarse durante la temporada de lluvias y que la prevención constante es fundamental para evitar brotes graves.







