Puerto Príncipe.– El cierre de la frontera entre República Dominicana y Haití durante casi un mes ha tenido un impacto “limitado” sobre la inseguridad alimentaria aguda en territorio haitiano, según un informe divulgado por la organización estadounidense Famine Early Warning Systems Network (Fews Net).
La medida fue adoptada por el Gobierno dominicano el pasado 15 de septiembre en respuesta a la construcción de un canal en territorio haitiano que busca desviar aguas del río fronterizo Río Masacre, proyecto que generó tensiones entre ambos países que comparten la isla La Española.
De acuerdo con el informe, los productos importados desde República Dominicana tienen una importancia relativamente limitada en la dieta típica haitiana, con excepción de algunos condimentos y productos agrícolas de huertos.
La organización explicó que cerca del 95 % del arroz, considerado un alimento básico en Haití, es importado desde Estados Unidos, lo que reduce el impacto directo del cierre fronterizo sobre el consumo alimentario del país.
Según Fews Net, las principales causas de la inseguridad alimentaria en Haití continúan siendo la violencia generada por bandas armadas, la sequía, las altas temperaturas, la falta de empleo y la inflación, factores que afectan gravemente las actividades económicas y la producción agrícola.
La entidad señaló además que los cinco departamentos haitianos más cercanos a la frontera dominicana —Noreste, Norte, Centro, Sureste y Oeste— ya se encontraban en situación de crisis antes de la medida, aunque el comercio informal y las fuentes estacionales de alimentos podrían mitigar parte del impacto.
Mientras tanto, el Gobierno haitiano, encabezado por el primer ministro Ariel Henry, ha defendido la construcción del canal al considerar que permitirá mejorar la producción agrícola en zonas como Maribaroux, especialmente en las comunas de Ouanaminthe y Ferrier, donde el acceso al agua de riego podría impulsar la producción de alimentos en el mediano plazo.











