Santo Domingo, R.D. — El presidente del Foro y Frente Cívico y Social, Dr. Isaías Ramos, afirmó que cualquier anuncio de “nueva etapa” gubernamental debe estar acompañado de explicaciones verificables y rendición de cuentas, para evitar que se convierta en un simple recurso político destinado a “pasar página sin responder por el capítulo anterior”.
Ramos señaló que la ciudadanía dominicana ha desarrollado una memoria política basada en experiencias previas. “En la República Dominicana, cada vez que se anuncia una ‘nueva etapa’, muchos ciudadanos ya conocen el libreto: nuevos rostros, nuevas consignas y las mismas preguntas sin respuesta. No es escepticismo; es memoria política”, expresó.
El dirigente cívico sostuvo que un verdadero relanzamiento institucional no puede fundamentarse únicamente en discursos, sino en transparencia y resultados tangibles. “Una ‘nueva etapa’ debería iniciar con rendición de cuentas: qué se hizo, qué no se hizo y quién responde. Cuando eso no ocurre, no se trata de reformar, sino de olvidar”, afirmó.
Asimismo, advirtió que sustituir la transparencia por gestión de percepción debilita la democracia. “Cuando el poder no quiere rendir cuentas, administra percepciones. Se sustituye la explicación por la narrativa, el balance por la consigna y la responsabilidad por el maquillaje. El mayor daño no es la indignación; es el nihilismo cívico”, dijo.
Ramos alertó sobre el riesgo del retiro ciudadano del espacio público, señalando que ese vacío puede ser ocupado por “extremos, mesianismos y tentaciones autoritarias”.
El presidente del Foro y Frente Cívico y Social propuso que para que una “nueva etapa” sea creíble, debe incluir un informe público de resultados y metas, responsabilidades políticas definidas y mecanismos de seguimiento ciudadano con indicadores y plazos. “Sin rendición de cuentas no hay confianza; y sin confianza no hay ciudadanía activa”, enfatizó.
Finalmente, aseguró que la organización continuará su trabajo territorial en todo el país para fortalecer la conciencia cívica y promover una participación social basada en derechos constitucionales, límites al poder y estándares democráticos verificables.







