DEIR AL-BALAH, Franja de Gaza — Israel impidió el domingo que miles de palestinos regresaran a sus casas en el norte de la Franja de Gaza, mientras acusaba a Hamás de incumplir un frágil cese el fuego cambiando el orden de rehenes a liberar. Autoridades locales de salud dijeron que las fuerzas israelíes habían disparado contra la multitud, lo que dejó dos muertos y nueve heridos.
Por otro lado, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sugirió el sábado que la mayoría de la población de Gaza debería ser reubicada temporalmente en otros lugares, como Egipto y Jordania, para “simplemente limpiar” el enclave devastado por la guerra.
Egipto, Jordania y los propios palestinos han rechazado antes esa posibilidad, temiendo que Israel nunca permita el regreso de los refugiados .
Bassem Naim, un alto mando de Hamás, dijo que los palestinos nunca aceptarían esa propuesta “incluso si parece bienintencionada bajo el disfraz de la reconstrucción”. Añadió que los palestinos pueden reconstruir Gaza “aún mejor que antes” si Israel levanta el bloqueo sobre el territorio.
Según el cese al fuego entre Israel y Hamás, Israel debía comenzar a permitir el sábado que los palestinos regresaran a pie a sus hogares en el norte de Gaza a través del llamado corredor de Netzarim que divide el territorio. Israel puso en espera el movimiento hasta que Hamás liberara a una rehén que se suponía debía haber sido entregada ese día.
Hamás, por su parte, acusó a Israel de violar el acuerdo. Multitudes de personas que viajaban a pie cargando con sus pertenencias abarrotaron una carretera principal que conduce a un puesto de control israelí cerrado.
“Llevamos en agonía un año y medio”, dijo Nadia Qasem, una mujer desplazada del norte mientras esperaba. “Desde la 1 de la madrugada hemos estado esperando regresar”.
Fadi al-Sinwar, también desplazado de la ciudad de Gaza, dijo que “el destino de más de un millón de personas está vinculado a una persona”, refiriéndose a la rehén israelí. “¿Ven cuánto valemos? No valemos nada”, afirmó.







