REDACCIÓN.- La práctica regular de meditación ha demostrado impactar positivamente en la capacidad cerebral y la salud mental de quienes la practican.
Estudios recientes muestran que la meditación aumenta la densidad de materia gris en áreas relacionadas con la memoria, la atención y la regulación emocional.
Además, ayuda a reducir la ansiedad, el estrés y la presión arterial, mientras mejora la concentración y la introspección.
Especialistas recomiendan sesiones de 10 a 20 minutos diarios, combinando técnicas de respiración y atención plena para obtener beneficios óptimos.
Durante la pandemia, se observó un incremento en la adopción de la meditación como herramienta de bienestar, reflejando mejoras significativas en la salud mental de los participantes.
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Expertos concluyen que la meditación no solo relaja, sino que también fortalece la estructura cerebral y contribuye a un equilibrio emocional más estable y duradero.











