Nadie contaba con ellos, pero se quedaron a solo un triunfo del anillo tras un playoff inolvidable de Tyrese Haliburton “Tyrese Time”, que le faltó en gens de aquel Isaías Thomas de los Detroit Pistons de 1988, donde lesionado de un tobillo continúo jugando y anotando 25 puntos en el último cuarto.
Los Indiana Pacers cayeron este domingo en el séptimo encuentro frente a los Oklahoma City Thunder y sufrieron además el final más cruel posible con la lesión de Tyrese Haliburton.
Remontadas épicas, milagros imposibles, victorias de dibujos animados y reacciones volcánicas donde no parecía haber nada. Todo eso han ofrecido estos sensacionales Pacers a las órdenes de un genio de los banquillos como Rick Carlisle.
Pero el destino les reservaba un desenlace amargo y terrible, no solo por perder el título tras siete partidos de impresionante batalla con los todopoderosos Oklahoma City Thunder, que habría sido una de las sorpresas más importantes de la historia de la NBA, sino por la lesión y las lágrimas de un Haliburton que es el emblema del equipo y que acabó totalmente destrozado.
Después de tres triples en cinco minutos, Haliburton, que arrastraba molestias en el gemelo derecho durante todas las Finales que casi le dejan fuera del sexto encuentro, acabó este domingo en el suelo en el ecuador del primer cuarto cuando le falló la pierna derecha por completo y terminó cayendo con un grito de dolor.
La imagen fue escalofriante y dejó en ‘shock’ al Paycom Center de Oklahoma. Después todo el estadio reaccionó con una ovación mientras el jugador, hundido y sin consuelo, se retiraba al vestuario sin poder apoyar la pierna y con una toalla ocultando su rostro cubierto en lágrimas.
Fiel a su espíritu indomable e irreductible, Indiana siguió peleando pese a tener a su líder fuera de la cancha. Pero finalmente los Pacers, ganadores de tres títulos de la ABA, tendrán que seguir esperando para conquistar su primer anillo de la NBA.







