Santo Domingo.– La sobreviviente venezolana Yenire Mena manifestó su angustia y sensación de desprotección al rendir testimonio durante la audiencia preliminar por el desplome del techo de la discoteca Jet Set, tragedia que dejó 236 personas fallecidas y más de un centenar de heridos.
“Estoy aquí con mucho miedo porque me siento sola y absolutamente vulnerable. No entiendo cómo esto me pasó, pero me pasó”, declaró ante el juez Raymundo Mejía, quien encabeza el proceso en el Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional.
En su intervención, Mena no solo reconstruyó los hechos que vivió como sobreviviente, sino que también criticó la postura de los imputados, Antonio Espaillat y Maribel Espaillat, al considerar que han mostrado escasa sensibilidad frente al sufrimiento de las víctimas.
“Mientras pasó todo esto y después, prepararon su defensa. No miran a los ojos a estas madres que se están desgarrando ahí… es como si sintieran asco por nosotros, por nuestro dolor, por nuestra sangre”, expresó.
Su testimonio estuvo cargado de dolor, temor y una exigencia clara de justicia. “Ya no hay más nada que probar, usted lo sabe. Usted sabe que ellos son responsables de esto, por irresponsabilidad”, sostuvo al dirigirse al tribunal.
La sobreviviente también relató que llegó al país con altas expectativas, las cuales —según indicó— quedaron truncadas tras el suceso. Recordó a su amiga Pierima, fallecida en el incidente, y describió las secuelas emocionales en su entorno cercano.
“Yo vine a este país porque leí que lo tenía todo… como mi amiga Pierima, que falleció aquí. Ella le dijo a su hijo que aquí iban a estar bien, pero ahora él enloqueció porque vio muerte, impunidad y arbitrariedad”, narró.
De igual forma, instó al sistema judicial a responder con firmeza ante lo ocurrido. “Espero que usted no me enseñe a mí y a mi pueblo que este tampoco es nuestro hogar… que aquí vamos a encontrar la misma muerte”, añadió.
Afectada aún por lo vivido, describió las secuelas psicológicas que persisten. “Ojalá se me olvide el olor a sangre que siento todos los días… el terror a que algo pase”, dijo.
Finalmente, cerró su intervención con un llamado directo al magistrado: “Estoy aquí con absoluto terror, temblando… pero por favor considere que nosotros también somos sus hermanos”.











