Santo Domingo. – A veces, un swing basta para cambiar la historia. Así ocurrió la noche del miércoles en el Estadio Quisqueya Juan Marichal, cuando Mel Rojas Jr. conectó un grand slam que no solo encendió el marcador, sino que también rompió la racha de seis derrotas consecutivas de los Tigres del Licey ante sus eternos rivales, las Águilas Cibaeñas.
“En ese momento solo quería traer la carrera de tercera, dar un fly de sacrificio, pero salió un jonrón”, contó Rojas Jr. después del partido. “Fue una bendición de Dios poder conectar ese cuadrangular, lo necesitaba muchísimo.”
El estacazo llegó en la quinta entrada, ante los envíos del nicaragüense Óscar Rayo, y selló la victoria 5-1 de los Tigres en el marco de la temporada 72 de la LIDOM, dedicada a Juan Marichal y disputada por la Copa Banreservas.
Rojas Jr., de 35 años, explicó que el batazo fue fruto de días de trabajo. “Llevo como una semana haciendo ajustes y ya me siento más cómodo en el plato. Le estoy pegando con más fuerza a la pelota.”
El jardinero también destacó su nueva posición en la alineación: “Me gusta batear de segundo porque veo mejores picheos. Con Bonifacio delante y Pichito detrás, los lanzadores usan más rectas. Es una buena combinación.”
Más allá de la técnica, el jugador resaltó el cambio de energía dentro del equipo. “Fuimos los mismos, pero hoy la vibra fue diferente. Quitamos al entrenador del calentamiento y lo hicimos entre nosotros. Desde ese momento, todo cambió. Salimos a divertirnos, y eso se notó.”
Sobre la dificultad de sacar la pelota por el jardín derecho del Quisqueya, Rojas Jr. reconoció el reto: “Es más difícil porque la bola corre menos por el right field, y aquí hay muy buenos lanzadores. Pero cuando uno logra dar sus jonrones, hay que gozárselos. No perrearlos, sino disfrutarlos.”
El cuadrangular fue su primero de la temporada y el tercer grand slam del campeonato 2025-26. Con ese batazo, el jardinero llegó a 16 jonrones de por vida en la LIDOM, igualando a figuras como Julián Javier, Elvio Jiménez, Henry Mercedes, Brayan Peña, Luis Terrero y Sócrates Brito.
Dentro de la historia azul, solo César Gerónimo y Yamaico Navarro (17) lo superan.
En 12 juegos disputados este torneo, Rojas Jr. promedia .217 (10 hits en 46 turnos), con cinco anotadas, un doble, un jonrón, siete impulsadas y once boletos.
“Simplemente no estábamos jugando nuestro mejor béisbol, pero mantenemos la cabeza en alto”, concluyó el jardinero. “Esto apenas está comenzando. Falta mucha pelota.”







