Santo Domingo.-El mayor general retirado del Ejército y experto en geopolítica, Miguel Ángel Cordero, aseguró que la crisis de Venezuela no tiene como causa principal a Nicolás Maduro, a los hermanos Rodríguez ni a Cuba, sino a la creciente influencia de China en el hemisferio americano.
“El problema no es Maduro, no son los Rodríguez ni es Cuba. El problema es China en el hemisferio occidental, que ha ido conquistando espacios a través de la geoeconomía como elemento central del contexto geopolítico”, afirmó.
Durante una entrevista en el programa Matutino Su Mundo, Cordero sostuvo que China ha logrado permear los sistemas políticos de América Latina y el Caribe mediante inversiones estratégicas, financiamiento y control de sectores clave, lo que a su juicio ha alterado el equilibrio geopolítico regional.
Proyección de fuerza de Estados Unidos
El analista destacó que Estados Unidos ha respondido a esta realidad mediante una política de proyección de fuerza y disuasión diplomática, la cual definió como “diplomacia de los aranceles”. Según explicó, esta estrategia consiste en utilizar sanciones económicas como mecanismo de presión y negociación.
Como ejemplo, citó la imposición de aranceles de hasta un 500 % a países o empresas que comercien petróleo ruso, medida que —según Cordero— forma parte de una guerra híbrida donde la economía sustituye a la confrontación militar directa.
Transformación del sistema jurídico en Venezuela
Cordero indicó que Venezuela atraviesa un proceso acelerado de transformación jurídica y normativa, que incluye cambios en el Código Penal, el Código Civil, el Código Electoral y normas medioambientales, así como una reforma profunda del Consejo Nacional Electoral.
Sin embargo, advirtió que dichas modificaciones no pueden sostenerse sin una reforma constitucional previa. “La Constitución debe ser cambiada para que esos códigos tengan base y sustento jurídico”, afirmó.
Asimismo, señaló que uno de los cambios más urgentes es el del Código de Comercio, el cual calificó como obsoleto y desfasado frente a la realidad económica actual del país.
Rusia debilitada y sin capacidad de apoyo real
En cuanto al rol de Rusia, Cordero fue categórico al señalar que Moscú no tiene capacidad real para respaldar a Venezuela. “Rusia no puede ni con su propia alma”, afirmó, al referirse a la prolongada guerra en Ucrania y a la dependencia del Kremlin de combatientes extranjeros y apoyo externo.
Indicó que las amenazas nucleares del presidente Vladimir Putin forman parte de una estrategia de disuasión verbal, propia de las llamadas guerras híbridas, y que han sido respondidas por Estados Unidos con despliegues estratégicos como el envío de submarinos nucleares.
Reactivación de la Doctrina Monroe
Finalmente, Cordero aseguró que América Latina vive una nueva etapa marcada por la reactivación y radicalización de la Doctrina Monroe, ahora aplicada bajo la estrategia de seguridad nacional de Estados Unidos.
Advirtió que lo que ocurre en Venezuela debe ser observado como un precedente para el resto de los países latinoamericanos, en un contexto donde la geoeconomía, la energía y la seguridad regional se han convertido en los ejes centrales de la disputa entre las grandes potencias.











