San Francisco de Macorís.– El obispo de la Diócesis de San Francisco de Macorís, monseñor Ramón Alfredo de la Cruz Baldera, afirmó que la corrupción comienza cuando el ciudadano vende su voto, al sostener que “no hay corruptos sin corruptores”, durante la misa conmemorativa por el natalicio del patricio Juan Pablo Duarte.
En su homilía, el arzobispo señaló que la corrupción no es un problema exclusivo de los funcionarios públicos, sino que también involucra a sectores de la ciudadanía que presionan a políticos y candidatos a cambio de favores personales, ayudas económicas, empleos o beneficios inmediatos.
Indicó que prácticas como condicionar el voto a la entrega de recetas médicas, alimentos, dinero o promesas de nombramientos en la administración pública debilitan la ética, la democracia y la institucionalidad del país.
Monseñor de la Cruz Baldera cuestionó que, una vez concluidos los períodos de gobierno, algunos funcionarios sean criticados por no haberse beneficiado del cargo, lo que según expresó refleja una normalización de la corrupción desde la base social.
Durante su mensaje, hizo referencia al pasaje bíblico de Esaú, quien vendió su primogenitura por un plato de lentejas, para ilustrar cómo el interés personal inmediato termina imponiéndose sobre el bien común y los planes de gobierno.
Finalmente, exhortó tanto a la ciudadanía como a los servidores públicos a actuar con coherencia ética y a fortalecer los valores morales, al tiempo que llamó a orar por los funcionarios que enfrentan presiones constantes para incurrir en prácticas corruptas.







