El Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) reportó daños recientes en los edificios de acceso de la planta subterránea de enriquecimiento de combustible de Natanz, en el centro de Irán, pero aseguró que no se prevén consecuencias radiológicas.
La agencia destacó que no se detectaron daños adicionales dentro del complejo, que ya había sido gravemente afectado durante el conflicto de junio entre Estados Unidos, Israel e Irán.
El embajador de Irán ante el OIEA, Ali Reza Najafi, acusó a Israel y Estados Unidos de atacar nuevamente instalaciones nucleares pacíficas, calificando los bombardeos de “ilegales y brutales”.
Por su parte, el director general del OIEA, Rafael Grossi, señaló que aún no se ha podido confirmar oficialmente la información con el regulador nuclear iraní y que su análisis se basa principalmente en imágenes satelitales.







