Santo Domingo, R.D. — Este 14 de abril se conmemora el Día de la Confraternidad Domínico-Haitiana y Panamericana, una efeméride instituida mediante la Ley No. 1105, promulgada en 1936, que establece la celebración de esta fecha en las escuelas públicas como jornada de fraternidad con el pueblo haitiano y de promoción de los valores panamericanos.
A casi nueve décadas de su creación, diversos sectores han señalado la necesidad de reactivar esta conmemoración, destacando su importancia en el contexto actual de las relaciones entre la República Dominicana y Haití.
La Fundación Zile ha reiterado su llamado a rescatar esta efeméride como una plataforma de acercamiento y diálogo entre ambos pueblos, subrayando el papel de la educación y la cultura como herramientas clave para fortalecer el entendimiento binacional.
El planteamiento cobra relevancia en un momento marcado por resientes tensiones diplomáticas, como el diferendo surgido en septiembre de 2023 en torno a la construcción del canal sobre el río Masacre. No obstante, en paralelo, la dinámica comercial entre ambos países ha mantenido su ritmo.
Según datos recientes, en 2024 las exportaciones dominicanas hacia Haití alcanzaron los US$899.5 millones, mientras que las importaciones desde ese país se situaron en US$13.9 millones. Asimismo, durante el primer semestre de 2025, las exportaciones dominicanas registraron un crecimiento aproximado del 30%.
Estas cifras reflejan una marcada asimetría en la relación comercial bilateral, que, de acuerdo con especialistas, plantea desafíos y oportunidades para el diseño de políticas públicas orientadas a una relación más equilibrada y sostenible.
En ese contexto, el Día de la Confraternidad Domínico-Haitiana y Panamericana es considerado por diversos actores como una oportunidad para promover iniciativas desde el ámbito educativo, cultural e institucional que contribuyan al fortalecimiento del diálogo y la cooperación entre ambas naciones.
La reactivación de esta efeméride, sostienen, permitiría retomar una visión de largo plazo basada en el respeto mutuo, la convivencia pacífica y la construcción de vínculos más estables entre los dos países que comparten la isla.











