Un paciente con ceguera total causada por un daño irreversible en el nervio óptico logró recuperar parcialmente la visión tras someterse a un ensayo clínico de microestimulación eléctrica cerebral, desarrollado por investigadores de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche y del consorcio CIBER en Bioingeniería, Biomateriales y Nanomedicina.
El estudio, publicado en la revista científica Brain Communications, documenta la evolución de un participante que llevaba tres años sin percepción visual alguna y que comenzó a experimentar una recuperación progresiva de su visión natural tras la estimulación directa de la corteza visual primaria del cerebro. La mejora fue espontánea, sostenida en el tiempo e independiente del implante utilizado durante el ensayo.
El procedimiento consistió en la implantación quirúrgica de una matriz intracortical de 100 microelectrodos, a través de la cual se aplicaron patrones de estimulación eléctrica destinados originalmente a generar percepciones visuales artificiales, conocidas como fosfenos. Sin embargo, pocos días después de la intervención, el paciente comenzó a percibir luces, movimientos y sombras, logrando identificar la posición de personas y objetos a su alrededor.
Durante los meses posteriores, el voluntario siguió un entrenamiento diario de rehabilitación visual que incluyó ejercicios de percepción lumínica, localización espacial, reconocimiento de formas, letras y números, lo que contribuyó a una mejora significativa de su agudeza visual, coordinación motora y autonomía personal. Los avances persistieron incluso después de la retirada del implante cerebral.
Los investigadores destacan que este tipo de recuperación visual resulta poco habitual, especialmente cuando el daño del nervio óptico se produjo años antes, lo que convierte el caso en un hallazgo relevante para la neurociencia y la rehabilitación visual. Aunque aún se desconocen los mecanismos neuronales exactos que explican esta mejoría, el estudio abre la puerta al desarrollo de nuevas terapias para personas con lesiones severas de las vías visuales, incluyendo técnicas de estimulación cerebral no invasivas.








