Santo Domingo.- El proyecto de reforma al Código de Trabajo continuará sin avances en la Cámara de Diputados, luego de que la Comisión Permanente de Trabajo decidiera solicitar una nueva prórroga para rendir su informe ante la falta de consenso entre trabajadores y empleadores.
El presidente de la comisión, diputado Mélido Mercedes, explicó que el plazo ordinario de 30 días otorgado para reabrir el diálogo entre los sectores involucrados concluyó sin que se realizaran las reuniones previstas ni fueran remitidos nuevos acuerdos al órgano legislativo.
“Pasó el plazo ordinario de los 30 días, no se reunieron y no tenemos reporte alguno como comisión de trabajo”, manifestó Mercedes al ser abordado por periodistas en el Congreso Nacional.
Indicó que la comisión presentará un informe de gestión para explicar al pleno las razones por las cuales no ha concluido el estudio de la iniciativa y solicitará una extensión, conforme al artículo 181 del reglamento interno de la Cámara de Diputados.
Mercedes reconoció que el tiempo disponible es limitado debido al cierre de la actual legislatura, por lo que la prórroga solo abarcaría los días restantes del período legislativo.
El legislador señaló que la comisión ya concluyó el análisis de las observaciones, enmiendas y propuestas presentadas por los diputados, por lo que únicamente quedaría pendiente la votación del proyecto.
No obstante, sostuvo que la aprobación dependerá de la voluntad política y del curso que tome el proceso en los próximos días.
“Si se quiere, se puede. Es un asunto de voluntad”, expresó Mercedes, al recordar que otras iniciativas han sido conocidas de manera acelerada cuando existe interés para su aprobación.
El proyecto fue enviado nuevamente a comisión con el propósito de que trabajadores, empleadores y autoridades retomaran las conversaciones y buscaran un acuerdo sobre los aspectos que mantienen paralizada la reforma. Sin embargo, ese diálogo no fue convocado durante el plazo concedido.
De su lado, el diputado y dirigente sindical Jacobo Ramos afirmó que la paralización de la iniciativa no se originó en la Comisión de Trabajo, sino en la falta de nuevas conversaciones entre los sectores involucrados.
“Ha habido un llamado del presidente a un nuevo diálogo y ese diálogo no se ha convocado. Si no se ha convocado, no existen los insumos nuevos para continuar la discusión”, declaró.
Ramos atribuyó la falta de avances al desacuerdo sobre la cesantía laboral, uno de los puntos que ha generado mayores diferencias durante el conocimiento de la reforma.
Según el legislador, el sector empleador habría perdido interés en la iniciativa al no lograr que fueran acogidos sus planteamientos sobre ese derecho laboral durante las discusiones realizadas en el diálogo tripartito, el Senado y la Cámara de Diputados.
El también vicepresidente de la comisión reiteró, en su condición de dirigente sindical, que el proyecto debe ser retirado del Congreso y mantenerse vigente el Código de Trabajo de 1992.
“Que se retire el proyecto si no hay posibilidad de concluirlo en los términos del diálogo tripartito”, manifestó Ramos.
Si la Cámara de Diputados introduce modificaciones y aprueba la iniciativa antes del cierre de la legislatura, el proyecto deberá regresar al Senado. De no completarse el proceso, podría ser reintroducido en un próximo período legislativo.








