El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, figura en la lista de posibles testigos en el juicio contra el excongresista David Rivera, acusado de intentar influir ante el Gobierno estadounidense para suavizar sanciones contra el régimen de Nicolás Maduro durante la administración de Donald Trump.
El proceso judicial se celebrará en una corte federal de Miami y comenzará el 16 de marzo con la selección del jurado. Rivera enfrenta cargos por presuntamente actuar como agente extranjero sin registrarse y por recibir más de cinco millones de dólares para presionar a funcionarios del Gobierno estadounidense en favor de intereses vinculados al gobierno venezolano.
La Fiscalía del Distrito Sur de Florida presentó una lista de 30 posibles testigos, entre ellos Rubio y otros funcionarios actuales y retirados del Departamento de Estado, que podrían ser llamados a declarar durante el juicio.
Rivera será juzgado junto a la consultora política Esther Nuhfer, ambos acusados de conspiración, incumplimiento de registro como agente extranjero y conspiración para cometer lavado de dinero, entre otros cargos relacionados con actividades de consultoría política.
El caso ha generado atención por la relación previa entre Rubio y Rivera, quienes iniciaron sus carreras políticas en Florida y compartieron vivienda en la década de 1990 mientras trabajaban en la legislatura estatal.
Rivera se ha declarado inocente de las acusaciones, mientras el juicio podría arrojar nuevos detalles sobre presuntos intentos de influir en la política de Estados Unidos hacia Venezuela durante el primer mandato de Trump.











