El actor estadounidense fue arrestado otra vez en Nueva Orleans luego de un incidente ocurrido el pasado 17 de febrero en el bar R Bar, ubicado en el barrio Marigny, en medio de las celebraciones del Mardi Gras.
De acuerdo con el reporte policial, LaBeouf habría agredido a dos hombres y utilizado expresiones homofóbicas durante el altercado. Videos captados por testigos circularon rápidamente en redes sociales, ampliando la repercusión del caso tanto a nivel local como internacional.
Según los registros oficiales, el intérprete negó inicialmente haber iniciado la agresión. “No empujé a nadie nunca toqué a nadie”, afirmó ante los agentes. Sin embargo, la denuncia incluye testimonios de varias personas que contradicen su versión.
Posteriormente, en una entrevista con Channel 5, el actor asumió responsabilidad por lo sucedido. “No está bien hacerle daño a la gente nunca. Es una mierda. Hubo gente lastimada. Tengo que enfrentar eso, me lo banco todo. Fue mi culpa”, expresó. También reconoció que su “ira y ego” habrían influido en el incidente y señaló que atraviesa un proceso personal para entender sus reacciones.
Durante esa conversación, LaBeouf realizó declaraciones polémicas al afirmar que “las personas homosexuales corpulentas me dan miedo”, comentario que ha generado fuertes críticas en redes sociales y reavivado el debate sobre conductas discriminatorias en figuras públicas.
La jueza Simone Levine impuso una fianza de 100.000 dólares y ordenó al actor someterse a pruebas de drogas y a tratamiento por consumo de sustancias. Además, el comisionado Jonathan Friedman fijó una segunda fianza de 5.000 dólares por una acusación adicional relacionada con un presunto cabezazo ocurrido días antes en el mismo establecimiento.
Las autoridades analizan la posible aplicación de la ley estatal de crímenes de odio, lo que podría agravar su situación judicial.
La fiscalía citó incidentes previos en 2014 en Nueva York y en 2017 en Savannah, Georgia, donde el actor también fue detenido tras realizar comentarios ofensivos durante altercados con la policía. Estos antecedentes son considerados por el Ministerio Público como parte de un posible patrón de conducta.
Por su parte, la defensa sostiene que el sistema judicial no debe aplicar un trato más severo por su condición de figura pública, aunque insiste en que tampoco debe recibir privilegios.
En su declaración final a Channel 5, LaBeouf fue enfático: “Estoy mal por tocar a cualquiera, siempre. Y ahí termina mi declaración sobre todo esto”.







