París. – El grupo automovilístico Stellantis cerró 2025 con unas pérdidas de 22.332 millones de euros, frente a los 5.520 millones de ganancias en 2024, debido a una carga excepcional de 25.400 millones para reiniciar su actividad y replantear su estrategia, según informó la compañía.
La empresa francesa explicó que gran parte de estas provisiones se relaciona con la transición hacia vehículos eléctricos, frenada por la baja demanda de consumidores y cambios regulatorios, especialmente en Estados Unidos. La “reinicialización” del plan de lanzamientos implica abandonar ciertos proyectos de eléctricos y apostar por modelos de combustión mientras ajusta su gama completa de vehículos.
A pesar del impacto negativo, el segundo semestre mostró signos de recuperación: las ventas de automóviles aumentaron un 11 % interanual hasta 2,8 millones de unidades y la facturación subió un 10 % a 79.247 millones de euros. El CEO, Antonio Filosa, destacó que en 2026 continuarán las mejoras operativas y el lanzamiento de nuevos modelos para retomar el crecimiento rentable.
Stellantis también anunció que suspenderá la distribución de dividendos en 2026 y proyecta un crecimiento de ventas de un dígito con un margen operativo ajustado estable.











