SANTO DOMINGO, RD.- Las reacciones ciudadanas tras la sexta rendición de cuentas del presidente Luis Abinader evidenciaron opiniones divididas entre respaldo, escepticismo y desinterés.
Mientras el mandatario presentó avances en economía, turismo, seguridad e infraestructura, en las calles algunos ciudadanos manifestaron inconformidad con la situación económica y la delincuencia, asegurando que los problemas cotidianos continúan afectando a la población.
Uno de los consultados expresó que no se siente representado por la actual gestión y considera que el Gobierno no ha resuelto las principales dificultades del país.
El entrevistado mostró simpatía por el expresidente Leonel Fernández, a quien calificó como “la solución del pueblo”, recordando sus periodos en el poder y afirmando que existe esperanza en un eventual regreso a la conducción del Estado.
Otros ciudadanos cuestionaron los logros enumerados por el mandatario, señalando que muchas de las obras mencionadas no se perciben en la realidad.
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Aunque se reconoció la existencia de proyectos como el Metro de Los Alcarrizos y la construcción de escuelas, algunos consideraron que estas iniciativas son insuficientes frente a las necesidades del país y reiteraron dudas sobre la mejoría económica y la reducción de la criminalidad.
También hubo voces de indiferencia. Un entrevistado admitió no haber visto el discurso por compromisos personales, pero aun así expresó preocupación por la economía nacional, indicando que no percibe mejoría en su entorno.
En medio de esta diversidad de opiniones, la rendición de cuentas deja un escenario marcado por percepciones encontradas: mientras el Gobierno resalta indicadores y proyectos, parte de la ciudadanía demanda resultados tangibles en su vida diaria.







