Pekín.– Las autoridades de Taiwán informaron este domingo que el terremoto de magnitud 7 registrado la noche del sábado frente a la costa oriental de la isla dejó daños limitados y afectaciones puntuales al transporte, aunque advirtieron sobre la posibilidad de réplicas significativas en los próximos días.
El sismo ocurrió a las 23:05 hora local (15:05 GMT), con epicentro en el mar, a unos 32 kilómetros al este del condado de Yilan y a una profundidad de 72,8 kilómetros, según la Agencia Meteorológica Central de Taiwán. El movimiento se sintió con fuerza en Yilan y en el norte del territorio, incluyendo Taipéi y Nuevo Taipéi.
Mientras las autoridades taiwanesas estimaron la magnitud en 7,0, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) la situó en 6,6, diferencia atribuida a los métodos de medición empleados.
Como medida preventiva, el sistema ferroviario registró retrasos temporales. Seis servicios de alta velocidad sufrieron demoras por inspecciones de seguridad y cuatro trenes convencionales se detuvieron momentáneamente. Tras las revisiones de infraestructura y del suministro eléctrico, todos los servicios fueron restablecidos con normalidad este domingo, según la agencia oficial CNA.
Las autoridades de carreteras no reportaron daños relevantes en la red vial, y los servicios públicos solo informaron de incidencias aisladas. Hasta el momento no se han registrado víctimas ni heridos. El fuerte temblor activó las alertas nacionales de emergencia en numerosos teléfonos móviles, especialmente en el norte de la isla.
Los organismos de protección civil advirtieron que podrían producirse réplicas de magnitud considerable durante los próximos días e incluso hasta una semana, con temblores estimados entre 5,5 y 6,0, por lo que exhortaron a la población a mantenerse atenta y tomar precauciones.
Taiwán se encuentra en una zona de alta actividad sísmica debido a la confluencia de las placas filipina y eurasiática. En la última década, la región ha registrado varios terremotos de gran magnitud, incluido el sismo de 7,4 ocurrido en abril de 2024 en Hualien, que causó víctimas y severos daños estructurales.











