Santo Domingo.– El dirigente del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Tomás Hernández, afirmó que el fallecido líder político Ramón Alburquerque no logró alcanzar la Presidencia de la República debido a la falta de recursos económicos, pese a contar con el liderazgo, la capacidad y la preparación necesarias.
Hernández describió a Alburquerque como un hombre frontal, honesto y extremadamente preparado, señalando que su mayor limitante no fue el talento político, sino la ausencia de los recursos financieros que, según indicó, suelen ser determinantes en las aspiraciones presidenciales.
“De alguna vez el destino es así. Él deseaba ser presidente de la República, pero no llegó. Y nosotros sabemos que Juan Bosch tenía una conducta de honestidad que le impidió tener los recursos que algunas veces son necesarios para poder llegar a la presidencia, pero el liderazgo no le faltó”, expresó Hernández.
El dirigente recordó que, en momentos en que el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) atravesaba una etapa de debilitamiento político y pérdida de entusiasmo, Alburquerque jugó un papel clave para revitalizar la organización.
“Cuando el PRD parecía languideciente, cuando parecía adormecido en el poder de Leonel Fernández, Ramón lanzó aquel famoso llamado de ‘Entren todos’, un grito que despertó a un partido que había perdido impulso”, rememoró.
Hernández también destacó el contexto político tras la muerte del líder José Francisco Peña Gómez, señalando que, aunque este había ganado las elecciones, su fallecimiento dejó un vacío de liderazgo que Alburquerque supo asumir.
“Peña Gómez murió y, de alguna manera, nos quedamos sin el líder. Ramón fue quien encabezó en ese momento, sin ser presidente del PRD, pero sí como presidente del Senado, en un firme combate por la democracia en la República Dominicana”, sostuvo.
El dirigente perremeísta reiteró que la falta de recursos económicos fue el principal obstáculo para que Alburquerque llegara a la Presidencia, aunque subrayó que nunca le faltó talento.
“Para llegar a la Presidencia se necesitan recursos suficientes incluso para comenzar a gobernar. Él no los tenía. Pero, si algo le sobró, fue talento”, afirmó.
Finalmente, Hernández reconoció que algunos señalaban que Alburquerque tenía un temperamento difícil, aunque aclaró que se trataba de su carácter directo y de su incapacidad para decir cosas que no sentía.
“Él no podía decir lo que no sentía. Muchos políticos dicen lo que les conviene; Ramón decía lo que pensaba”, concluyó.







