BANGKOK, PEKÍN. – La tormenta tropical Ragasa tocó tierra este jueves en Vietnam, donde las autoridades se preparan para inundaciones en el norte del país, después de debilitarse tras su paso por el sur de China. El fenómeno dejó casi una treintena de fallecidos en Filipinas y Taiwán, además de severos daños materiales en Hong Kong.
El Centro Nacional de Pronóstico Hidrometeorológico de Vietnam informó de intensos vientos en áreas al este y sureste de Hanói, como Hai Phong, Quang Ninh y Ninh Binh. Ante la amenaza, el Ejército vietnamita movilizó más de 300.000 efectivos para atender posibles emergencias.
Aunque no se reportaron evacuaciones preventivas, el gobierno pidió a los pescadores no salir a navegar y exhortó a las compañías de telecomunicaciones a mantener activos sus servicios.
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En su paso por China, Ragasa golpeó con fuerza la provincia de Cantón con rachas de hasta 150 km/h, lo que obligó a evacuar a más de 2,1 millones de personas y paralizó actividades económicas y de transporte en ciudades como Shenzhen, Yangjiang y Cantón. Posteriormente, el ciclón llegó a la provincia de Guangxi, ya debilitado a tormenta tropical, con vientos de 75 km/h.
En Hong Kong, las autoridades activaron la alerta máxima durante 11 horas, lo que supuso un récord. El supertifón provocó graves inundaciones, caída de árboles, suspensión de actividades y más de un centenar de heridos.
Mientras tanto, Filipinas enfrenta la amenaza de la tormenta tropical Bualoi, que podría convertirse en tifón antes de impactar este viernes en la región de Bicol y afectar a Manila. Vietnam también se mantiene en alerta ante este nuevo fenómeno, previsto para inicios de la próxima semana.







