El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, endureció el martes su postura frente al régimen de Nicolás Maduro al afirmar que Washington podría actuar “por las buenas o por las malas”, en medio del mayor despliegue militar estadounidense en el mar Caribe en años y un incremento de la tensión regional.
El mandatario aseguró que está dispuesto a “hablar” con Maduro si una comunicación directa contribuye a “salvar vidas”. “Quizás hable con él. Ya veremos”, dijo a bordo del avión presidencial, pese a que su Administración ha acusado al líder chavista de dirigir una organización terrorista extranjera.
Trump sostuvo que Venezuela “envió a millones de personas” a territorio estadounidense y expresó su descontento con esa situación. También acusó al régimen de liberar reclusos y enviarlos hacia Estados Unidos, incluyendo según afirmó miembros del Tren de Aragua, narcotraficantes y “capos”. Aunque evitó precisar cuál sería el objetivo final de su política hacia Caracas, afirmó que Venezuela “ha causado muchos problemas”.
Las declaraciones se producen mientras el portaviones USS Gerald R. Ford, el más grande de la flota estadounidense, encabeza una operación militar en el Caribe con más de una decena de buques, aviones de combate y unos 12.000 efectivos destinados a enfrentar organizaciones vinculadas al narcotráfico. Desde septiembre, las fuerzas estadounidenses han hundido al menos 21 embarcaciones sospechosas y se reportan más de 80 muertes asociadas a estos operativos.
El aumento de la actividad militar provocó una ola de cancelaciones de vuelos hacia Venezuela. Entre el sábado y el martes, se suspendieron 33 operaciones internacionales, luego de que la Administración Federal de Aviación (FAA) advirtiera sobre los riesgos de sobrevolar territorio venezolano y áreas del sur del Caribe, calificándolas como “potencialmente peligrosas”. Plataformas de rastreo aéreo registraron esta semana la presencia de aviones estadounidenses de alta capacidad operativa en la zona, incluidos un bombardero B-52, cazas F/A-18 y una aeronave de alerta temprana.
Ante la suspensión de vuelos, el régimen venezolano dio a las aerolíneas afectadas un plazo hasta las 12:00 del mediodía de este miércoles (hora local) para reanudar sus operaciones; de lo contrario, perderán sus permisos de “vuelo permanente”. Caracas consideró el despliegue militar estadounidense como una “amenaza” que busca generar un cambio de Gobierno.







