El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó como un “acto de terrorismo” el ataque que dejó heridos a dos miembros de la Guardia Nacional cerca de la Casa Blanca. En un mensaje publicado en sus redes sociales, aseguró que el sospechoso detenido es un “extranjero proveniente de Afganistán” que ingresó al país en 2021 durante las evacuaciones tras el regreso de los talibanes al poder.
Trump señaló que el ataque fue “un acto de maldad, un acto de odio y un acto de terrorismo” y lo describió como “un crimen contra toda nuestra nación”. Además, adelantó que el episodio reforzará sus políticas migratorias: “Debemos reexaminar a todos los extranjeros que ingresaron desde Afganistán y tomar medidas para expulsar a quienes no pertenezcan aquí o no contribuyan a nuestro país”, dijo.
El tiroteo ocurrió en la intersección de la calle 17 con la calle I, una zona de alto tránsito muy cerca de la Casa Blanca. Según los primeros reportes, el sospechoso abrió fuego contra los guardias, quienes habían sido desplegados desde Virginia Occidental, antes de ser detenido en el lugar.
El gobernador de Virginia Occidental, Patrick Morrisey, había informado inicialmente que los soldados habían fallecido, pero más tarde rectificó tras recibir “informes contradictorios” sobre su estado. Aseguró que solo brindará información confirmada por los equipos médicos.
El ataque provocó un gran operativo de seguridad: varias cuadras fueron acordonadas, vehículos policiales y equipos forenses se concentraron en la zona, y se revisaron cámaras de seguridad para reconstruir los hechos. La intensa actividad llevó a suspender temporalmente los despegues en el Aeropuerto Nacional Reagan.
Desde agosto, la Guardia Nacional mantiene un despliegue reforzado en Washington, tras la federalización del mando policial autorizada por Trump. El área del ataque sigue bajo estrictas restricciones mientras las autoridades federales investigan.







