Washington .- El discurso que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pronunciará este sábado en la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, la primera a la que asiste tras haberla boicoteado en el pasado, será “muy entretenido”, afirmó este viernes la portavoz de la Administración, Karoline Leavitt.
“Creo que es muy apropiado que, en el 250 aniversario de nuestra nación, el presidente más transparente y accesible asista por primera vez a la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, y su discurso será muy entretenido, se los aseguro”, declaró Leavitt a la prensa.
La Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, que agrupa a los reporteros que cubren al presidente, organiza cada año una gran cena de gala en Washington a la que acuden políticos, periodistas y empresarios para celebrar la libertad de prensa.
Desde 1924, todos los presidentes han acudido alguna vez a la cita, excepto Trump, quien la boicoteó durante su primer mandato (2017-2021) y también el año pasado debido a su tensa relación con los medios de comunicación.
El líder republicano anunció en marzo pasado que aceptó la invitación de este año para conmemorar el 250 aniversario de la independencia del país y porque la prensa, que en el pasado fue “extraordinariamente mala” con él, ahora reconoce que es “uno de los mejores presidentes de la historia”, según dijo.
“Será un honor para mí aceptar su invitación y trabajar para que sea la cena más grandiosa, emocionante y espectacular de la historia”, declaró.
La gala de este año no contará, como era habitual, con un humorista encargado de burlarse del presidente y de la prensa, sino que tendrá como artista invitado al mentalista Oz Pearlman.
El evento tiene lugar mientras Trump aumenta las críticas contra los medios de comunicación por su cobertura de la guerra de Irán y tras haber presentado demandas por difamación contra varias empresas periodísticas.
La Cena de Corresponsales, uno de los eventos sociales más destacados de la capital estadounidense, ha sido criticada por su opulencia y por la aparente connivencia entre la prensa y el poder político. EFE











