Una vacuna experimental logró activar de manera sostenida las defensas del sistema inmunológico frente a tumores asociados al cáncer de colon hereditario, según los resultados iniciales de un ensayo clínico publicados en la revista científica Nature Medicine.
El estudio evaluó la seguridad y eficacia inmunológica de la vacuna Nous-209 en personas con síndrome de Lynch, una condición hereditaria que incrementa significativamente el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal, de útero y de otros órganos. Este trastorno se produce por alteraciones en genes encargados de reparar errores durante la copia del ADN, lo que favorece la aparición de tumores a lo largo de la vida.
La investigación incluyó a 45 adultos con síndrome de Lynch, sin tumores activos, con una mediana de edad de 50 años. Todos recibieron dos dosis de la vacuna con un intervalo de ocho semanas. Según los resultados, el tratamiento fue bien tolerado: el 91 % presentó molestias leves en el sitio de la inyección y el 80% reportó fatiga, síntomas transitorios que no requirieron suspender el tratamiento.
La vacuna Nous-209 está diseñada para entrenar al sistema inmune a reconocer proteínas anormales generadas por tumores con inestabilidad de microsatélites (MSI), característicos del síndrome de Lynch. Para ello, utiliza 209 péptidos de cambio de marco (FSPs), introducidos mediante virus modificados que no causan enfermedad en humanos.
El análisis inmunológico, realizado en 37 participantes, mostró que el 100 % desarrolló linfocitos T capaces de identificar los péptidos incluidos en la vacuna. En promedio, se detectaron 1.100 células activas por millón de células sanguíneas tras la vacunación. A los seis meses, el 97% de los participantes mantenía una respuesta inmune medible, y al año, el 85% seguía mostrando actividad inmunológica.
Los investigadores destacaron que esta respuesta fue específica, sostenida y no dependió del sexo, la edad ni del tipo de mutación genética. Además, pruebas de laboratorio demostraron que los linfocitos T obtenidos tras la vacunación fueron capaces de destruir células tumorales modificadas, lo que sugiere un potencial efecto preventivo frente al desarrollo del cáncer.
El ensayo clínico, de tipo abierto y multicéntrico, se llevó a cabo en centros de Estados Unidos y Puerto Rico y estuvo enfocado en evaluar principalmente la seguridad del tratamiento y su capacidad para activar el sistema inmune. El 98% de los participantes presentó algún efecto adverso, todos leves o moderados, como dolor muscular o cansancio, que se resolvieron sin complicaciones.
Según los autores, el síndrome de Lynch representa una de las formas más comunes de predisposición hereditaria al cáncer, y las estrategias actuales de prevención se basan principalmente en vigilancia médica intensiva o cirugías preventivas. En este contexto, el desarrollo de vacunas dirigidas abre una alternativa menos invasiva, basada en la activación temprana del sistema inmune.
Aunque el estudio no incluyó un grupo de comparación y se requiere un seguimiento más prolongado, los resultados iniciales muestran que Nous-209 es segura y capaz de inducir una vigilancia inmunológica prolongada. Los investigadores advierten que serán necesarios ensayos adicionales para determinar si esta respuesta se traduce en una reducción real de la incidencia de cáncer en personas con alto riesgo genético.
La vacuna representa una estrategia innovadora en la prevención del cáncer hereditario, al preparar al organismo para reconocer y eliminar células potencialmente peligrosas antes de que se conviertan en tumores invasivos.







