Santo Domingo.– Milqueya Ramírez, una mujer que asegura haber sido víctima de secuestro, violación grupal y estafa por más de 42 millones de pesos a manos de una presunta red de brujos que operaría entre las provincias de Azua y Baní, hizo este jueves un llamado desesperado a la procuradora general de la República, Yeni Berenice Reynoso, para que intervenga en su caso y garantice que los responsables sean llevados ante la justicia.
“Le pido a Yeni Berenice que me ayude en este caso. La estamos pasando muy mal Se recuerda en mi casa, mi familia está destruida. Soy abuela de tres niños, me dejaron sin dinero, sin nada. Mi esposo está enfermo y yo sigo sufriendo por el abuso que viví. Fui violada seis veces por Joselo Yan. Le pido por favor que me ayude a hacer justicia y que esos haitianos no se salgan con la suya”, expresó Ramírez.
Durante una entrevista en el programa Matutino Su Mundo, Ramírez relató entre lágrimas que su vida se ha convertido en un calvario tras el abuso sufrido. Enfatizó su clamor de justicia al expresar que no desea que ninguna otra mujer pase por el sufrimiento que ella vivió durante los tres días en que, según su relato, estuvo secuestrada, sometida a rituales de brujería y bajo constantes amenazas hacia su familia y su propia vida.
Contó que su presunto agresor, a quien identificó como Julio Yan, se jactaba de tener poder e influencia en la zona, alegando que en Baní “él era un rey, un jefe”, lo que la mantenía en un estado de miedo y desesperación constante.
“Señora Berenice, necesito que me ayude. Ya no puedo más. Estoy yendo al psicólogo y al psiquiatra, pero los medicamentos me ponen como un zombi. A veces no los tomo. No puedo dormir, si me baño me siento sucia. No puedo tener relaciones con mi pareja porque veo esos monstruos en mi cara y siento la maldad que me hicieron. Pido justicia”, insistió.
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Ramírez reiteró que su único propósito es que se imponga el peso de la ley y que el presunto agresor no siga haciendo daño. Aseguró que no busca venganza, sino justicia, y que incluso siente compasión por la comunidad haitiana, “porque ni ellos merecen un hombre así”.
Antecedentes del caso
Se recuerda que la señora Milqueya Ramírez habría denunciado haber sido víctima de secuestro, violación grupal y estafa por más de 42 millones de pesos a manos de una presunta red de brujos que operaría entre Azua y Baní
Ramírez relató que fue secuestrada por un haitiano, identificado como Julio Yan (o Julio Jang), quien presuntamente la drogo y secuestro, llevándola a un altar donde fue víctima de agresiones físicas y sexuales por parte de varios nacionales haitianos, en la provincia de Azua y luego trasladada a Baní.
Según su testimonio, conocía al acusado desde hacía años, ya que el mismo era amigo de su padre y trabajaba con él en labores agrícolas. “Mi caso es diferente. Yo nunca fui donde ellos, ellos vinieron a mi casa. Julio era amigo de mi papá desde joven, y por eso confié. Un día llegó, lo invité a tomar café, y después empezó a visitarme varias veces hasta que un día me drogó y me llevó”, relató.
Ramírez sostiene que, tras perder el conocimiento, despertó en un altar lleno de ataúdes, cráneos y objetos extraños, donde fue sometida a rituales y manipulaciones psicológicas. Asegura que los agresores la obligaron a realizar retiros bancarios e hipotecar su propiedad, sustrayéndole en total 42 millones de pesos, dinero del que dice tener constancia legal a través de sus abogados.
La denunciante explicó que el caso fue inicialmente conocido en Baní, donde, según afirma, las autoridades favorecieron al acusado, razón por la cual sus abogados apelaron la decisión y el proceso fue trasladado al Tribunal de San Cristóbal.
“Fui secuestrada, violada y estafada, y aun así en Baní le dieron la razón a él. Por eso apelamos. Parece que allá el que tiene dinero tiene el poder”, denunció.







