SANTO DOMINGO.– La folclorista dominicana Xiomarita Pérez valoró la incursión de artistas como Juan Luis Guerra, Johnny Ventura y Kinito Méndez en el merengue típico, afirmando que sus aportes han permitido proyectar la música tradicional dominicana a nuevos escenarios sin perder sus raíces.
“La incursión de Juan Luis Guerra en el merengue típico, con temas como El farolito, es un aporte valioso. No están haciendo folclore en sí, pero sí toman del folclore para crear música dominicana”, afirmó Pérez
Durante una entrevista en el programa Matutino Su Mundo, Pérez resaltó que los elementos fundamentales del merengue típico –güira, tambora y acordeón– a los que con el tiempo se han ido sumando instrumentos como el saxofón.
“Cuando Johnny Ventura o Quinito Méndez hacen fusiones con el merengue típico, no están haciendo folclore, pero sí toman del folclore para enriquecer la música dominicana”, explicó.
El merengue: entre lo folclórico y lo tradicional
Pérez explicó que el merengue folclórico es el originario, interpretado con instrumentos como la güira, el tambor, el acordeón y la marimba. Sin embargo, cuando se le añaden otros instrumentos, como el saxofón, se transforma en variantes como el perico ripiao o el merengue de conjunto.
Asimismo, aclaró que piezas como Compadre Pedro Juan son consideradas merengues clásicos o tradicionales, pero no folclóricos, ya que tienen un autor identificado y no han sido modificados colectivamente por el pueblo.
Carnavales y cultura viva
La investigadora cultural también se refirió al carnaval dominicano, señalando que cada provincia debe asumir y resaltar su identidad para evitar que sus manifestaciones se diluyan cuando invitan a comparsas de otras localidades.
“El carnaval dominicano es cultural, no de carnestolendas. Tenemos carnavales en casi todas las provincias, incluso en épocas como la Navidad. Pero lo importante es que cada pueblo destaque lo suyo y no se opaque trayendo comparsas de otras regiones”, advirtió.
Cultura en transformación
Xiomarita resaltó que la cultura es dinámica y cambia con las necesidades de los pueblos. Citó ejemplos como la mangulina, el carabiné o la zarandunga, danzas tradicionales que se mantienen vivas gracias a su transmisión oral, aunque con transformaciones producto del tiempo y las migraciones.
Asimismo, recordó la influencia haitiana en el gagá, danza mágico-religiosa que llegó al país a través de los trabajadores cañeros y se integró a la identidad dominicana, tal como sucedió con postres como el “pudín de monja”, derivado del tembleque puertorriqueño.
“La cultura no es estática. Lo que la enriquece son los cambios, porque esos procesos hacen que se mantenga viva y en constante evolución”, subrayó.
Sobre la bachata
Pérez también habló de la bachata, afirmando que su riqueza proviene precisamente de la mezcla con otros ritmos como el son, la salsa y el cha cha chá. “La bachata rápida obliga a un movimiento ágil de pies, y ese estilo tiene raíces en el tumbao de Cipriano Almendero, tradición que ha trascendido en la música de artistas como Anthony Santos”, afirmó.
Legado para el Archivo General de la Nación
Como parte de su compromiso con la preservación del folclore, Xiomarita Pérez anunció que donará su colección bibliográfica y hemerográfica al Archivo General de la Nación, con el fin de garantizar que su investigación cultural quede accesible para las futuras generaciones.
“Mi colección permanecerá ahí, como un aporte al estudio y preservación de la cultura dominicana. Incluso, parte de mis archivos serán digitalizados para asegurar su conservación”, informó.
Finalmente, defendió el trabajo de su escuela de baile, a la que definió como “única en el país”, al destacar que se centra en la proyección escénica y en la transmisión de las raíces culturales, a diferencia de otros estilos globalizados.







