Redacción. – El gerente del centro de entretenimiento Jet Set, Antonio Espaillat, afirmó este martes que desconocía cualquier señal previa que indicara un posible fallo estructural en el establecimiento y sostuvo que, de haber estado presente, “jamás habría permitido” que ocurriera una tragedia como la del pasado lunes 8 de abril.
El derrumbe del techo del icónico local nocturno, durante un concierto del merenguero Rubby Pérez, dejó un saldo devastador: 231 personas fallecidas y más de 180 heridas.
En una entrevista concedida a la periodista Edith Febles, Espaillat relató su reacción al enterarse del suceso mientras se encontraba fuera del país.
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“No tenía idea de lo que había pasado y estaba sumamente preocupado”, confesó. Añadió que fue su hermana quien se encontraba en el lugar durante el incidente quien le informó, entre lágrimas, que estaba atrapada bajo los escombros.
“En ese momento no pensé en nada, solo quería llegar. Tomé el primer vuelo y aterricé alrededor de las tres y media de la tarde”, narró.
Al llegar al país, Espaillat explicó que se dirigió directamente a su oficina, donde lo esperaban familiares y allegados. “Me recomendaron no ir al lugar, por seguridad, ya que los ánimos estaban muy tensos y no se sabía cómo reaccionaría la gente”, explicó.
Desde su oficina, emitió un mensaje público informando sobre su regreso y su disposición total a colaborar con las autoridades.
Espaillat aseguró que su presencia en el Jet Set los lunes era parte de su rutina. “Yo siempre estaba ahí los lunes, en mi silla. Si no estaba, era porque no estaba en el país. Mi hermana y yo no faltábamos”, destacó.
Cuando se le preguntó si el accidente pudo haberse prevenido, fue contundente: “Si hubiese habido forma de evitarlo, usted puede estar segura de que lo habría hecho. Mi hermana estaba ahí. Mi madre también solía estar. Por responsabilidad, nunca lo habría permitido”.
El empresario reafirmó su compromiso con el esclarecimiento de los hechos. “El primero que quiere saber qué pasó soy yo”, concluyó.







