La Justicia argentina emitió un fallo ejemplar que asegura la inclusión educativa de niños con Trastornos del Espectro Autista (TEA), tras el caso judicializado por la familia del futbolista Rodrigo Rey. La resolución establece que los colegios no pueden rechazar la matrícula de alumnos con TEA y obliga a capacitar a los equipos docentes en discapacidad y autismo.
El conflicto comenzó en octubre de 2024, cuando el Instituto José Manuel Estrada de City Bell, en La Plata, negó la renovación de matrícula de Benicio, hijo de Rey diagnosticado con TEA, y de su hermana Renata, argumentando el “derecho de admisión”. La familia denunció discriminación y obtuvo primero una medida cautelar que garantizó la escolaridad de ambos niños mientras se resolvía el litigio.
La sentencia final confirma que los reglamentos internos de las escuelas no pueden prevalecer sobre el derecho a la educación inclusiva y prohíbe excluir a estudiantes o familias que soliciten adaptaciones razonables. La abogada de la familia, Carla Junqueira, explicó a Infobae: “La justicia confirma que la igualdad y la no discriminación prevalecen sobre las normas internas de las escuelas privadas. Este fallo es un ejemplo para todo el país”.
Organizaciones como TEActiva destacaron que la decisión marca un precedente importante para miles de familias con hijos con TEA, que enfrentan barreras en el sistema educativo. La sentencia también exhorta a la provincia de Buenos Aires a implementar capacitación docente efectiva y sostenida en todas las escuelas, promoviendo entornos inclusivos y la concientización social sobre neurodiversidad.
Expertos en neurodesarrollo, como el psiquiatra Christian Plebst, recuerdan que los diagnósticos de TEA han aumentado más de un 6.000% en los últimos 30 años, pasando de 1 cada 2.500 niños a 1 cada 36 actualmente, reflejando la necesidad de adaptar la educación a estas condiciones. La psiquiatra Alexia Rattazzi propone incluso reemplazar el término “trastorno” por “condición” para reducir la estigmatización y valorar la neurodiversidad como una manera distinta de estar en el mundo.
El fallo judicial llega en un momento clave para consolidar la inclusión escolar de niños con TEA, subrayando la importancia de adaptar la educación, capacitar a los docentes y garantizar el bienestar académico y social de los estudiantes, convirtiéndose en un precedente paradigmático para Argentina.






