La construcción de la Línea 3 del Metro de Panamá alcanzó un hito histórico esta semana, luego de que la tuneladora bautizada como “Panamá” atravesara por primera vez el cauce de navegación del Canal de Panamá, completando el tramo soterrado del monorriel. Se trata de la primera obra de este tipo que cruza subterráneamente una de las rutas marítimas más importantes del mundo, consolidando a Panamá como referente regional en ingeniería civil.
El avance corresponde al tramo subterráneo del monorriel de 25 kilómetros que conectará la ciudad capital con Panamá Oeste. Desde su inicio de operaciones en septiembre de 2024, la tuneladora ha excavado más de 3.1 kilómetros de túnel, instalado 1,560 anillos de concreto y removido más de 800,000 metros cúbicos de material. Actualmente, se encuentra en el pozo de evacuación de Balboa para un mantenimiento integral de aproximadamente tres meses antes de iniciar la fase final.
La Línea 3 es ejecutada por el consorcio coreano HPH Joint Venture, conformado por Hyundai Engineering & Construction y Posco E&C, y financiada principalmente mediante préstamos concesionales otorgados por el Gobierno de Japón a través de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA).
El túnel subterráneo no formaba parte del diseño original del proyecto. Inicialmente, se proyectaba que el monorriel cruzaría el Canal utilizando el cuarto puente, pero ante retrasos en su construcción, en 2020 se decidió modificar el diseño e incorporar un túnel, lo que implicó estudios geotécnicos adicionales, rediseños estructurales y la incorporación de tecnología especializada.
Esta modificación incrementó el costo total de la obra, pasando de 2,800 millones de dólares a más de 4,400 millones, debido a la complejidad de la excavación, sistemas de ventilación y seguridad, refuerzos estructurales y la instalación de equipos auxiliares. También se realizaron ajustes en el trazado, reduciendo de 14 a 12 estaciones y la flota de trenes de 28 a 26 unidades.
El tramo elevado del monorriel registra un avance superior al 90% y se proyecta que estará listo en 2027, mientras que el tramo subterráneo se completaría en 2028, beneficiando a más de 500,000 residentes de Panamá Oeste.
Actualmente, más de 100 trabajadores operan en el proyecto en tres turnos diarios, con participación de profesionales panameños y expertos internacionales. Las autoridades destacan que la solución subterránea garantiza mayor seguridad a largo plazo y reduce la dependencia de obras externas como el cuarto puente, a la vez que permitirá mejorar la movilidad urbana y reducir el congestionamiento y las emisiones contaminantes en la capital panameña.












